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Bitácora de Marcóticos
diciembre de 2004
20 - dic.
- Hasta el año que viene -
 

<01> Dentro de un par de días me marcho a Oviedo con Alda y Teresa para pasar con Uri el 24 y de ahí me voy con Eva a Londres hasta el año que viene, por lo que este log, para gran dolor de mi corazón, permanecerá cerrado hasta la semana del 3 de enero. Podría hacer un diario alternativo, del tipo de los que hace Dani, que se pueden hacer desde cualquier cibercafé, pero no sé si tendré tiempo y ganas de acercarme a ningún ordenador.

Concluido este año horrible, llegarán nuevas cosas, nuevos proyectos, de los que anticipo un par de grafismos inacabados. Estoy haciendo, por fin, el museo de cine 1927. Aquí puedes ver 2 salas inacabadas: una exposición de los carteles de Bela Lugosi y la biblioteca, donde irán textos que me gustan.

Bueno, un beso enorme a todos y que paséis un feliz año.

Marcóticos

 

04 - dic.
- Místicos -
 


<01> En este siglo XXI, donde los descubrimientos se suceden a un ritmo vertiginoso, podría parecer que la ciencia, o por lo menos el espíritu científico, debería haber arrinconado muchas de las sombras que siguen oscureciéndonos desde el medioevo. Sin embargo, las raíces de la cerrazón son muy profundas y afloran en cuanto encuentran terreno fértil. Un caso particularmente peligroso es la concepción mística de la enfermedad.

Como para los místicos el cuerpo solo es el envoltorio del alma, cualquier dolencia es resultado de un problema espiritual. En cierta manera, se parece a la antigua tendencia cristiana de pensar que las enfermedades son un justo castigo divino por tus pecados, sólo que cambian a Dios por la Naturaleza (ya veremos, como la Naturaleza suple muchas funciones del dios). Es cierto que en algunos casos el estado anímico predispone a contraer enfermedades o a curarlas, pero los místicos reducen todas las causas a cuestiones psicológicas.

El extremo más perverso de esta manera de concebir las enfermedades es acusar al enfermo de su enfermedad (“si estás enfermo es porque quieres, si quisieras curarte…”). Así, por ejemplo, si tuviera un maldito cáncer, el problema no es que unas células se han vuelto locas y están creciendo incontroladamente a causa de un sinfín de factores externos, como el tabaco o las ondas de los móviles, sino que no has sabido canalizar bien tus energías, que tu carácter es no sé cómo, que no quieres luchar, etcétera. Con esto se consigue que al final el enfermo, además de estar fastidiado, se sienta culpable por estar enfermo. Sencillamente, aberrante.

<02> Me gusta la navidad. Tiene sus inconveniencias pero, en líneas generales, es una época donde suceden cosas muy interesantes. No sé por qué hay gente que las detesta. Breve lista de los aspectos positivos y negativos de la navidad:

Cosas chachi

  • Hay muchos días de fiesta.
  • La gente está de mejor humor.
  • Tienes la excusa perfecta para hacer regalos a la gente querida.
  • Abundan las juergas y las comilonas.
  • Con el principio de año te marcas objetivos que luego puedes disfrutar olvidándolos.
  • El 24 y el 31 te pones tus mejores galas, así como la gente que quieres (lo cual es muy divertido).
  • Algunos tienen una paga extra.

Cosas tachún

  • Comprar los regalos es una experiencia terrible por la cantidad de gente por metro cuadrado.

Luego, por 7 cosas a 1, ganan las navidades. Lo siento, la vida es así.

 

 
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Bitácora de Marcóticos
noviembre de 2004

 

30 - nov.
- Comunismo y sacrificios -
 


<01> Hace unos días me llegó un correo en el que matizaban un comentario que tengo de un edificio ametrallado de Budapest en el log del viaje por Centroeuropa:

“...muy bonitas las fotos y los comentarios del viaje. Una sugerencia: en la foto del edificio ametrallado, donde todavía se ven los agujeros de la metralla, sería más correcto poner ametrallado por los nazis y los soviéticos. Hay muchos comunistas que no han ametrallado a nadie...”

Mi respuesta fue la siguiente:

"También hay muchos nazis, y no todos han participado en la segunda guerra mundial. Por el contexto, se entiende que los comunistas implicados en el destrozo de Budapest son:

1) El ejército soviético en 1945

2) La policía y el ejército húngaro, enviados por el gobierno comunista húngaro, apoyados por el ejército soviético que reprimieron con gran violencia una insurrección popular en octubre de 1956.

Lo siento, pero la historia del comunismo está escrita con la sangre de millones de muertos. Es muy triste pero es así y, solo cuando de una vez la izquierda se quite el lastre que supone el comunismo, podrá resurgir una respuesta sensata al capitalismo".

La discusión siguió por teléfono y, como era de esperar, no llegamos a ninguna conclusión. Aunque siempre me he sentido más cercano al anarquismo que al comunismo, yo también realizaba este tipo de acrobacias dialécticas hasta que tras la caída del muro de Berlín no empecé a conocer de verdad el terror soviético. Recuerdo que gente como Montalbán diferenciaban con meridiana precisión entre el “comunismo burocrático”, que no era de verdad comunismo, y el comunismo europeo para no tener que admitir la terrible realidad. La cual había sido negada durante años arguyendo que era propaganda capitalista. Estupideces como “en Cuba nadie pasa hambre” resultaban muy útiles para desviar la atención de problemas tan serios como que en Cuba te matan por decir lo que piensas. De hecho, ahora me viene a la memoria una discusión con un tipo que pertenecía al colectivo “Cuba Dura”. Cuando le indicaba que en Cuba te joden vivo si eres homosexual, me argumentaba que eso carecía de importancia pues había que situarlo en el contexto cultural de Latinoamérica.

En fin. Lo que intento decir con esto es que hoy día, cuando ya no hay duda alguna sobre el horror que ha supuesto el comunismo llevado a la práctica, la izquierda debe abandonar ese cáncer si quiere plantear alternativas razonables al capitalismo. Esto, que debería ser evidente, está lejos de los proyectos de muchos partidos de izquierda. El otro día, por ejemplo, el Partido Comunista portugués se reafirmó en el marxismo leninismo. ¡Por todos los dioses del santo bonobús! ¿Qué más se necesita saber para reconocer que Lenin era un personaje repugnante que, por su ambición y sus ansias de poder, destruyó los impulsos democráticos de la revolución soviética y provocó miles de muertos?

¿Es que no se dan cuenta que en todos los países comunistas la gente vivió aterrada y perseguida durante años?

<02> Ayer vi una película tahilandesa de Thanit Jitnukul llamada Bang Rajan. El filme, que es muy interesante por lo exótico, narra la fiera resistencia de un pequeño pueblo de Siam frente al ejército invasor birmano durante el siglo XVIII. Aparte de que en ocasiones es un poco violenta para mi gusto, la película tiene el atractivo de mostrarnos un mundo por lo general desconocido.

De todas maneras, resulta curioso la facilidad con que se enardecen verdaderas estupideces. Lo mismo ocurre con España y Numancia, que como sabéis era una ciudad celtibérica que se resistió a la conquista romana hasta que mataron a todos sus ciudadanos. No comprendo cómo algo tan inútil puede ser símbolo patrio. Lo sensato, tanto en el caso de Numancia como de Bang Rajan, es que o bien hubieran huido o bien se hubieran rendido. En ambos casos, todos acabaron muertos sin obtener beneficio alguno.

En la historia, se presentan ocasiones en que no queda más remedio que luchar (como la segunda guerra mundial), pero dejarse masacrar en aras del honor o no sé bien qué no me parece una estrategia razonable. De hecho, la única estrategia a seguir es la que vaya a provocar el menor número de muertos.

 

28 - nov.
- La cena -
 


<01> Eva y yo hemos ido hoy al teatro a ver La cena, una obra de Jean Claude Brisville interpretada por Flotats y Carmelo Gómez sobre dos curiosos personajes de la revolución francesa: Fouche y Talleyrand. Aunque el trabajo de los dos actores ha sido muy bueno, en general la obra me ha decepcionado bastante, pero bueno, veamos quiénes eran los personajes, que es lo interesante.

Esta es una biografía de Fouché que he encontrado por Internet:

"(Joseph Fouché, duque de Otranto) Político francés de la Revolución y del Imperio napoleónico (La Martinière, Bretaña, 1759 - Trieste, 1820). Era religioso de la orden de los oratorianos. Al estallar la Revolución en 1789, la apoyó con ardor, integrándose en el Club de los Jacobinos. Su participación política activa comenzó cuando la Revolución evolucionó hacia posiciones más radicales en 1792: fue diputado de la Convención (del partido radical de la Montaña), miembro del Comité de Instrucción Pública y votó por la ejecución de Luis XVI. Durante la dictadura del Comité de Salvación Pública fue uno de los representantes enviados a provincias para implantar el Terror, distinguiéndose por su celo en la campaña de descristianización y en la represión de Lyon (1793). Robespierre empezó a sospechar de sus simpatías hebertistas (de los extremistas partidarios de Hébert); sintiéndose en peligro, Fouché participó en el golpe de Estado de thermidor que puso fin a la dictadura de Robespierre y su Comité (1794). Una vez liquidado el régimen de la Convención e implantado el Directorio, los nuevos dirigentes también desconfiaron de este político hábil y calculador, al que encarcelaron en 1795 como partícipe de la política robespierrista (1795). Parece que fue Fouché uno de los delatores de la conspiración de Babeuf en 1796, lo que le permitió ganarse la confianza de Barras y, por su intercesión, ser amnistiado y empleado como agente diplomático del gobierno. En 1799 fue nombrado ministro de la Policía y tejió por toda Francia una eficaz red de agentes, que puso al servicio del golpe de Estado que llevó al poder a Napoleón Bonaparte; éste formó inmediatamente un gobierno provisional con Fouché al frente de la policía, ministerio que ocupó en 1799-1802 y 1804-09. Dicho puesto significaba que Fouché controlaba el poder de hecho en Francia durante las largas ausencias del emperador, ocupado en misiones bélicas y diplomáticas. Entre sus iniciativas destaca la implantación de una oficina de censura de prensa (el Gabinete negro). Su caída en desgracia tuvo que ver con la desconfianza del emperador ante las continuas intrigas entre Fouché y Talleyrand, exacerbada por la oposición del primero al matrimonio de Napoleón con María Luisa. En 1809 fue apartado de París, encargándole el gobierno de las Provincias Ilíricas (actual Croacia), anexionadas por Francia. Desde 1810 conspiró para el retorno de los Borbones, aunque aceptó volver a ser ministro del Interior cuando Napoleón regresó de su destierro en Elba y recuperó el poder (Imperio de los Cien Días, 1815). Demostró gran capacidad de supervivencia política al encabezar el gobierno provisional que se formó tras la derrota definitiva de Napoleón en la batalla de Waterloo; negoció el traspaso de poderes con los aliados y contribuyó al retorno del rey Luis XVIII. Inicialmente se mantuvo como jefe de la Policía en el gobierno de la monarquía restaurada, esforzándose por suavizar la represión sobre sus antiguos correligionarios; pero fue alejado aquel mismo año a la embajada francesa en Sajonia, debido a las protestas de los ultrarrealistas. En 1816 se exilió huyendo de la Ley de Luis XVIII contra los regicidas, estableciéndose en el Imperio Austriaco (en la ciudad de Trieste, antigua capital de su gobernación ilírica)".

Y esta una de Tayerland, un auténtico superviviente:

"Político y diplomático francés (París, 1754-1838). Procedía de una familia aristocrática, que le destinó a la carrera eclesiástica sin que tuviera vocación para ello (vivió siempre como un sibarita, libertino y carente de escrúpulos). Ascendió en la jerarquía impulsado por su origen nobiliario: en 1780 era agente general del clero y en 1789 obispo de Autun. En los Estados Generales que convocó Luis XVI en 1789 representó al estado eclesiástico y fue uno de sus escasos miembros que aceptaron los principios de la Revolución que se produjo en aquel mismo año. Se vinculó políticamente al conde de Mirabeau, representante de la nobleza revolucionaria y partidario, como él, de una monarquía constitucional y de un liberalismo moderado. Talleyrand fue elegido presidente de la Asamblea Constituyente, apoyó la nacionalización de los bienes de la Iglesia y su sometimiento al nuevo Estado surgido de la Revolución (Constitución Civil del Clero de 1790, admitida sólo por cuatro obispos). El papa Pío VI le excomulgó por aquella actitud (1791), momento en que Talleyrand abandonó el obispado (completó el proceso con su completa secularización en 1802).

Desde entonces se dedicó a la diplomacia, en la que demostró una gran habilidad y capacidad de supervivencia bajo diferentes regímenes políticos. Abandonó Francia cuando la Revolución tomó un rumbo radical bajo la dictadura de Robespierre (1792-94); refugiado en Inglaterra y en Estados Unidos, Talleyrand consolidó por entonces su visión de la política exterior francesa, dominada por la idea de establecer relaciones amistosas con Gran Bretaña. Cuando el régimen radical fue derrocado por un golpe de Estado, Talleyrand regresó a Francia y sirvió como ministro de Asuntos Exteriores bajo el régimen del Directorio (1797-99). El acceso al poder de Napoleón no le apartó del cargo, en el cual permanecería como uno de los grandes dignatarios del Consulado y del Imperio. Desempeñó un papel destacado en la pacificación que marcó los primeros años del periodo napoleónico: tanto la pacificación exterior -pues negoció el Tratado de Luneville con los austriacos (1801) y el de Amiens con los británicos (1802)- como la pacificación interior -pues trató de suavizar la persecución de los contrarrevolucionarios, católicos y monárquicos, y colaboró en la redacción del Concordato con el papa-. Sin embargo, se fue distanciando gradualmente del emperador por la insistencia de éste en su actitud expansionista y agresiva hacia Austria y Gran Bretaña. Dimitió en 1807, pero mantuvo los múltiples cargos y títulos honoríficos que le había conferido Napoleón, e incluso colaboró con éste en tareas diplomáticas, como la Conferencia de Erfurt en la que los monarcas europeos acordaron un nuevo orden europeo reconociendo la hegemonía francesa (1808). Por entonces, Talleyrand conspiraba ya en secreto contra el emperador con Fouché e incluso hizo doble juego al aconsejar al zar Alejandro I de Rusia sobre las negociaciones de Erfurt. Cuando los ejércitos aliados derrotaron a Napoleón en 1814, Talleyrand contribuyó a restaurar a los Borbones en el Trono de Francia; y, en consecuencia, formó parte de su gobierno provisional, primero como primer ministro (hasta el regreso de Luis XVIII) y luego como ministro de Exteriores. Como tal representó a Francia en el Congreso de Viena (1815), que diseñó un equilibrio europeo destinado a perdurar durante medio siglo; aprovechando las disensiones entre los antiguos aliados consiguió que la derrota militar de Francia no se tradujera en un castigo diplomático demasiado gravoso. Sin embargo, la animadversión de los ultrarrealistas, que no le perdonaban su compromiso con la Revolución, le apartó enseguida de la política. Siguió siendo miembro de la Cámara de los Pares y participó en la oposición liberal contra el absolutismo de Carlos X. Apoyó la Revolución de 1830 que llevó al Trono a Luis Felipe de Orléans; y colaboró con el nuevo régimen constitucional como embajador en Londres y delegado en la conferencia que debía resolver la situación de Bélgica (1830-31). Tras fracasar en su intento de extender las fronteras de Francia a costa del nuevo reino belga, se retiró de la política en 1834".

<02> Por fin, terminé el viaje por Centroeuropa. Lo podéis ver completo desde la página inicial.

 

26 - nov.
- Drogas, termitas y periodistas -
 


<01> Decía Antonio Escohotado que las drogas no son buenas ni malas en sí mismas. Al igual que un bisturí puede servir para salvar vidas en manos de un cirujano, entre las garras de Jack el Destripador su función es más bien la contraria. Hasta ese punto estoy de acuerdo. De hecho, creo que la satanización de algunas drogas es totalmente absurda.

Sin embargo, el problema está en definir qué es un buen uso. Para un mormón o un islámico, por ejemplo, la embriaguez es horrible, mientras que para un español habitual el beber constituye casi un acto social. En casi todos las oficinas en las que he estado no pasaba nada porque el personal llegase achispado al trabajo por los chupitos de licor ingeridos tras la comida, en la que se ha bebido vino o cerveza.

Parece que en el abuso hay un límite claro para definir un mal uso. Aunque esto también tiene sus excepciones. Un amigo mío, por ejemplo, tiene mucha tolerancia con el hashis y a lo largo del día se fuma 3 ó 4 porricos que le permiten realizar su trabajo con mayor tranquilidad y alegría. A mí eso me parece una barbaridad, pero, claro, yo con solo oler un canuto en una discoteca estoy colocado para 4 meses. Así que el abuso se podría delimitar por la tolerancia o lo mucho o poco que te altere los engranajes del cerebro.

Ahora bien, tampoco esto está claro. Yo no podría soportar mantener mi capacidad de razonar y percibir anulada durante mucho tiempo. Me gusta leer, ver cine, escribir, hablar, pensar, etcétera, y estando borracho encuentro serias dificultades para poder desarrollar estas actividades. Sin embargo, si lo que te gusta es apagar el cerebro delante de la tele o pulular atontado por la existencia, el estar todo el día colocado no tiene porqué estar mal.

Dani me comentaba un día que cuando Aldos Huxley escribió su famoso mundo feliz, en el que describe una sociedad que se pasa todo el día colocada con una droga llamada soma, no lo hacía desde una perspectiva crítica sino todo lo contrario. De hecho, leí un libro de Huxley llamado algo así como “Las puertas de la percepción”, donde no parecía nada reacio a las drogas. Claro que esto nos lleva al mismo dilema que escribía el otro día. ¿Son todas las actividades igual de sensatas?

En el caso del abuso de drogas creo que no. Consumir heroína, sea inhalada o inyectada, por ejemplo, me parece estúpido pues es una droga que te quita mucho tiempo y salud y, además, debe ser aburridísima. ¿Qué sentido tiene tomar una droga para quedarse dormido? Salvo en casos de insomnio agudo, y en ese caso hay fármacos menos nocivos, tomar heroína me parece una solemne tontería. Pero es que el alcoholismo es igual de absurdo. ¿Qué beneficio se obtiene del estar todo el día borracho?

<02> Con su habitual tendencia a maltratar la política, el Partido Popular está escandalizado por unas declaraciones del ministro de exteriores, Moratinos, en las que explicaba el apoyo del gobierno de Aznar al golpe de Estado sucedido en Venezuela hace unos meses. Pero ¿de qué se escandalizan estas termitas de la democracia? Es como si el PSOE montara un revuelo porque un populista indique que Felipe González apoyó la primera guerra de Irak. Estados Unidos le ordenó a Aznar que se pusiera al lado de los golpistas y el perro obedeció fielmente a su amo. Lo cual resulta de difícil justificación pues, aunque Chávez sea un criminal, es un criminal elegido en las urnas, que en caso de haber sido manipuladas (lo que no está nada claro) debería haber suscitado una respuesta de la oposición que no pasase por la violencia.

<03> Hace unos días, en un programa de televisión se realizó una “investigación”. Con una cámara oculta se filmó a una serie de famosas que ejercían la prostitución de lujo. Aparte de que me parece estúpido el que la gente se escandalice por que unas personas desempeñen un trabajo tan digno como otro cualquiera (desde luego mucho más que trabajar como monarca, soldado o antidisturbios, por ejemplo), me resulta alarmante que semejante intromisión en la vida privada de la gente no se considere totalmente abyecta.

En ocasiones el periodismo de investigación mediante cámaras ocultas ha contribuido a denunciar una situación ilegal o amoral, como aquel caso de teleadivinadores que estafaban al personal. Pero en este caso, donde tan solo se busca encontrar carnaza para las ávidas mandíbulas de los adictos a la prensa rosa, me parece repugnante. ¿Es que no les importa el daño que pudieran estar infringiendo a esas famosillas?

 

23 - nov.
- Novedóticas -
 


<01>
Bueno, parece que poco a poco consigo ir cerrando el viaje de centroeuropa. Ya solo me falta Budapest y la sorpresa final. Se puede ir siguiendo, por fin, desde una página principal.

<02> Más novedades: las frases de Java y los alegres comentarios que suscitan entre los murmuradores.

<03> Mi hermano Uri ya está asentado en Oviedo y ha encontrado trabajo en un restaurante de gama media alta. También ha encontrado una casa, al parecer enorme, por poco dinero. Quizá me marche para allí este puente que viene así que ya sacaré unas fotillos, jejejeje.

<04> En general, no entiendo el interés de la prensa rosa. No sé qué puede tener de apasionante saber si menganito se ha acostado con zutanita o si sus niños han hecho la comunión. Tampoco puedo comprender la obsesión por el fútbol (hace tiempo hice algo al respecto: di no). Sin embargo, a mucha gente los clásicos griegos, por ejemplo, les resultan soporíferos y a mí me entusiasman. Ahora bien, ¿quiere esto decir que todo vale? ¿o podemos considerar que algunos gustos son contranatura? No lo tengo nada claro. Por un lado, sospecho que aquello que te empobrece intelectualmente (como la drogodependencia aguda o la televisión basura) es menos válido que las experiencias enriquecedoras (como viajar o probar cocinas nuevas). Ahora bien, ¿por qué? ¿Qué más da si una actividad reduce tu actividad cerebral y otra la estimula? Mucha gente no ve la hora de llegar a casa para "encender la tele y desconectar/no pensar". ¿Es eso malo? No lo sé. A mí no me funcionaría. Precisamente no veo la hora de llegar a casa para empezar a pensar en lo que realmente me interesa. Pero ¿qué tiene de malo apagar el cerebro si uno no quiere pensar?

 

21 - nov.
- El retablo de las maravillas -
 


<01> Boadella está estrenando una obra en Madrid, El retablo de las maravillas, donde se mofa del arte contemporáneo (de artistas y mundillo), de la alta cocina, del Opus (y la religión) y de la política. Más o menos, el sutil fundamento de sus burlas es que son todos unos cretinos y, con un poco de verborrea, el personal es convencido de que está delante de grandes maravillas, que debe loar si no quiere ser tildado de retrógrado o de imbécil.

Aunque me gusta la crítica a la hipocresía, la verdad es que no puedo compartir sus tesis. Mucho me temo que, al contrario de lo que plantea, el desprecio por el arte contemporáneo (eso lo hace mi hijo) o por la política (todos son iguales) es lo común. En realidad, me quedé con la sensación, quizá equivocada, de estar viendo un espectáculo más de la vida cotidiana. Que yo sepa, en el conjunto del territorio nacional, el arte contemporáneo es despreciado, como nos demuestra la abundancia de programas de corazón frente a los que se ocupan de arte actual (creo que todavía debe quedar Metrópolis, en La 2, a las 12 de la noche).

Lo mismo ocurre con la política. Lo siento, pero no son todos iguales. No es lo mismo Felipe González que Aznar. De hecho, no hay nada que le guste más a la derecha que inocular semejante patraña para incentivar la desidia electora. Y si por otro lado lo que dice es que cualquier cretino puede ser presidente, me parece que es insultar al electorado:

En primer lugar, mi intención inicial era construir algo basado en la magnífico relato de Jerzy Kosinski “Desde el jardín”. Un relato que además sirvió de base para el guión de la espléndida película protagonizada por Peter Sellers “Bienvenido Mister Chance”. La narración mostraba a un débil mental que protagonizando un cúmulo de confusiones acaba como presidente de Estados Unidos. Ciertamente, en el pasado la transmisión por herencia de la monarquía o la nobleza podía facilitar historias muy parecidas en las que un menguado alcanzaba un poder tiránico, pero hoy estas situaciones lejos de disminuir, se ven substancialmente aumentadas debido a la inmensa influencia de los medios de comunicación, capaces de una cretinización colectiva sin precedentes.”

(Boadella, en la web de Els Joglars, que, por cierto, está muy bien diseñada).

Detesto al Partido Popular, pero creo que no todo el mundo que les vota es un cretino. En fin, me parece que Boadella, que tanto me gusta, es capaz de elaborar obras mucho más finas que esta sucesión de chascarrillos arnichianos. En vez de arremeter contra el arte contemporáneo o la cocina, podría, por ejemplo, haber analizado cómo funcionan los retablos en las oficinas o en mundo de la prensa rosa, o en el deporte... En general, me parece más saludable criticar al poderoso (en este caso los motores de la cada vez más generalizada depauperación intelectual) que al débil.

 

 

20 - nov.
- Faluya -
 


<01>
Resulta estremecedor el silencio con que las instituciones internacionales están apoyando la matanza de Faluya. No puedo evitar pensar en Sarajevo o, incluso, las invasiones nazis de la segunda guerra mundial. Un ejército ha invadido una ciudad, hasta el momento habitada por 300.000 personas, y la está arrasando a su paso. ¿Pero cómo se puede consentir semejante barbaridad? Es aterrador. Los pocos datos e imágenes que escapan de la férrea censura estadounidense nos hablan de miles de muertos, de familias y familias asesinadas, de personas pidiendo ayuda mientras son tiroteadas por unos imbéciles que se piensan que están en una película.

No entiendo el silencio. No soy capaz de digerir que no se produzca una condena unánime por parte de toda la comunidad internacional. El malnacido de Bush ha esperado a ganar las elecciones para destruir definitivamente Irak y nuestros gobernantes están más preocupados por si el tejano quiere más a Aznar que a Zapatero.

A finales de los años 30, también los nazis comenzaron su terrible guerra mientras el resto de Europa guardaba silencio. ¿Pero en qué mundo estamos entrando que una nación puede conquistar otra porque quiere apoderarse de sus recursos, comienza a aniquilar a su población civil y la única respuesta del resto del mundo es el silencio?

<02> Detesto el abuso de poder. No sé por qué pero la gente disfruta cuando puede hacer demostraciones de poder sobre otras personas. En los trabajos abundan casos donde se ejercen estos rituales póngidos de despioje para reafirmar la autoridad. Pero también podemos encontrar un sinfín de ejemplos en otros ámbitos que, teóricamente, deberían ser más saludables, como las escuelas, las familias o el deporte. El abuso de poder se produce, incluso, en ámbitos tan divertidos como un restaurante (¡para eso pago!). En fin, igual retomo el tema al estilo del pensamiento alternante de Dani, que es divertidísimo.

<03> Más imágenes del viaje por Centroeuropa: Praga y Las estatuas de Praga.

<04> Recupero una vieja sección, Fotónica diletante, que son exposiciones de fotos. Y para eso nada mejor que una exposición de mi amigo Rafa: Aldabas.

 

13 - nov.
- Ya vale de Aznar -
 


<01> Resulta lamentable la degradación del discurso político. El Partido Popular cada vez rebaja más el peso de las argumentaciones. Al final, un debate parlamentario se transforma en una discusión de colegio: antiespañol, tú más, pues en tu gal rebota y explota… Es deplorable y maniqueo y, al final, la política se reduce a escupir consignas publicitarias que eliminan el diálogo y el pensamiento. Esta es una de las razones por las que me gusta Zapatero y creo que actitudes zafias como la de Ibarra o Bono (heredadas de Guerra) no hacen sino seguir el juego empobrecedor de los populares.

Esta capacidad alucinante para retorcer la realidad hasta convertirla en consigna publicitaria, la podemos ver con claridad en la manera en que la derecha está manejando la victoria de Brush. Es alucinante. Aparte del “ahora os vais a enterar, que viene mi hermano mayor”, parece como si paisano de la América profunda hayan votado al Partido Popular.

En este sentido, voy a constituir la plataforma Ya vale de Aznar. Está bien que, al principio, se le siga en sus universitarias conferencias y la prensa recoja algunas de sus estupideces pero ya estoy cansado de tanto reaznar el camino. Si quiero reírme con un payaso miro el club de la comedia, pero no un artículo de un periódico nacional que ya debería haberse dado cuenta de que lo que haga ese señor, por el momento, carece de importancia. El mismo número que se está montando con su visita, privada, a Brush fue el que montaron los populares meses atrás con la visita de ZP al presidente marroquí.

<02> Una nueva entrega del viaje por Centroeuropa, un pueblo húngaro llamado Tzendendre.

 

10 - nov.
- Hablando con claridad -
 


<01> Mi amigo Daniel está comenzando en su página un trabajo muy interesante, Breve historia de la decadencia de la lengua filosófica francesa, en el que expone la triste evolución que ha seguido el lenguaje de los intelectuales franceses desde la exquisita claridad de antaño a la abstrusidad pretenciosa de hoy en día. Efectivamente, cualquiera que haya leído, por ejemplo, a Moliere o Rousseau y luego se enfrente incauto a un texto de Braudillard descubrirá la diferencia.

Esto se advierte con claridad en los textos escritos por antropólogos. Después de estudiar la carrera de antropología americana y con todavía alguna neurona en el cuerpo sigo siendo incapaz de entender qué quieren decir (salvo excepciones, claro). Parece como si por complicar el lenguaje pensaran que están diciendo cosas más profundas. Como no entiendo lo que quieren decir no sé si se podría expresar de forma más sencilla, pero intuyo que, si los divulgadores de física cuántica son capaces de exponer teorías tan complicadas de manera inteligible para los profanos, tampoco debe ser tan complicado explicar la reacción mediática ante el atentado del 11 de septiembre o cómo funcionan las relaciones de parentesco entre los masai.


<02> Podría parecer que tengo algo contra la religión católica por las continuas críticas que hago a las políticas de sus altos jerarcas, pero quiero aclarar que, en general, casi todas las religiones me producen el mismo rechazo. El islam, por ejemplo, me parece todavía mucho más repugnante. Cualquier ideología que conduzca a la violencia es despreciable. Intuyo que la violencia solo se debe emplear en ocasiones realmente extremas (defensivas) y todas las ideologías que defienden la violencia me resultan despreciables (no dejar follar, como hace el catolicismo, o marginar y mutilar a las mujeres, como hace el islamismo, es violento).

<03> Me encantan mis gatos:

Isis

Ulises

 

08 - nov.
- Aquí estoy de nuevo -
 


<01> Bueno, después de un mes muy extraño, poco a poco, salgo a la superficie. En este tiempo han pasado varias cosas, entre las que descubro un tanto apesumbrado que no se encuentra el descubrimiento de un sistema para revertir la inexorable caída del cabello. He preparado una página con el viaje a Italia.

<02> Y seguimos con el viaje por Centroeuropa del verano pasado. Arreglé el enlace que no funcionaba: Polonia.

<03> Los jerarcas de la iglesia católica española andan un tanto soliviantados porque el gobierno pretende quitarles una subvención decimonónica, reducir el peso de la materia de religión en la enseñanza y dejar que cada cuál se case con quien le apetezca. Sin embargo no les preocupan los asuntos sucios de sus economías (véase, por ejemplo, el arzobispado de Valladolid y Gescartera) o que los curas se dediquen a violar a los niños. En fin, supongo que es mucho más terrible que dos hombres festejen su amor con una boda, que un niño viva el resto de su existencia traumatizado. Por cierto, ¿sabíais que ahora la catequesis dura 3 años?

         
   
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