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novedóticas: Orfeo entre los muertos |
web log de marcóticos marzo de 2006 [Pulsa el último día del calendario] |
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marcóticos |
No molestarás |
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En Madrid, el actor y dramaturgo Leo Bassi está representando una obra muy criticada en los ambientes más conservadores y católicos por su defensa del laicismo. Entre otras agresiones que está padeciendo, un zumbado ha puesto una bomba en el teatro Alfil, donde se representa la obra, que por fortuna se ha podido desactivar antes de que explote. Aparte de lo aberrante de este despropósito de intolerancia y violencia, me llama mucho la atención la contradicción en la que incurren estos fanáticos. En la Biblia se dice que Dios mismo redactó los 10 mandamientos que debemos seguir los humanos. Y en el sexto se dice, sin ambigüedad alguna, “no matarás”. Además, su profeta, Jesús, también intervino en varias ocasiones a lo largo de se breve vida terrenal para decirnos que debíamos ser pacifistas. Por tanto, siguiendo su lógica, las personas que están agrediendo a Leo Bassi por su crítica al cristianismo deberían cuanto menos pegarse a ellos mismos por haber utilizado el nombre de Dios para infringir las leyes de Dios. ¿No?
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Best Seller |
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En la columna semanal que escribe en el periódico El País, Eduardo Mendoza habla con cierto deje despectivo de los best seller y de sus consumidores, o por lo menos eso he temido entender. En concreto, ejemplifica su crítica con “Dan Brown, el autor de El código da Vinci, novela de éxito mundial y cima del esoterismo pueblerino”. Yo debo de ser uno de los tontos que menciona Mendoza, pues la novela me resultó muy entretenida. Es más, debo de ser bastante tonto pues también he disfrutado leyendo a Noa Gordon y a J. K. Rowling. Incluso se podría decir, siguiendo su razonamiento, que soy estúpido perdido pues también he aprovechado los viajes a la altura de las nubes para sumergirme en los best seller de Ken Follet. Rayos, y yo que me tenía en tan alta estima y ahora descubro que soy bobo. Claro que igual Eduardo Mendoza me perdona un poquito si le explico que también he leído casi todos sus libros. No sé. La verdad es que la falta primigenia ha sido de una gravedad inexcusable: ¡leer con interés! No encuentro razón alguna para despreciar los libros ligeros. Las montañas mágicas o las soledades ciclópeas no tienen por qué oponerse a los detectives o los dragones. Lo importante es leer, mejor dicho, disfrutar leyendo, y el único libro malo es el libro que incita al odio y la violencia, como el Mein Kampf o ese que tú y yo sabemos pero que no podemos decir no vaya a ser que nos maten. Además, por si pareciera poco meritorio entretener al lector y, por ende, fomentar el hábito de leer, todos los best seller mencionados tienen la virtud de alimentar las apetencias por otros aspectos de la cultura y el saber. Por ejemplo, supongo que gracias a El código, sus lectores se sienten más atraídos por el arte clásico, incluso por la semiótica; que los paisanos que leyeron Los pilares entraron en las catedrales con nuevos ojos; que la cultura y la tragedia judía fue repensada tras leer a Noa Gordon; o que las poterizadas generaciones venideras tendrán una natural querencia hacia la mitología. Y esto desde luego que no es poco. PS. Una de las pocas personas con las que comparto libros trabaja como cajera del supermercado de mi barrio. Al verme hacer la compra siempre leyendo un libro (única manera infalible de aliviar lo soporífero del asunto), me comentó un día que a ella le gustaba mucho leer. Tras preguntarle qué andaba leyendo, el día siguiente le dejé un par de libros (Wilt y El último judío), que recibió con gran entusiasmo. Supongo que, según Mendoza, hubiera debido escoger prosa más elevada, que roce la espesura, quizá algo de Vargas Llosa, pues así habría contribuido a alimentar su espíritu a la par que su aburrimiento, que, ya se sabe, más vale iletrado que mal leído. |
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Pixelteca |
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El pasado 14 de marzo se celebró el día de Pi, un número que como sabes, empieza por 3,14 (marzo es el mes 3). Al parecer, para conmemorar el día hay que realizar alguna actividad que contenga el nombre del número, como comerse una pizza o pitar un penalti. Yo me apunté al evento y empecé a preparar una nueva web: www.pixelteca.com. En realidad, cuando esté lista, allí no habrá nada nuevo, pero me interesa separar algunos desarrollos de La cuarta pared y, además, me conviene cambiar de servidor, este falla cada dos por tres y, lo que es peor, en realidad es el de la empresa donde trabajo. Todo esto para decirte que, durante este mes de marzo, no habrá muchos apuntes nuevos pues ando bastante liado cambiando enlaces y cosas varias. |
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