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metamorfosis // web log marzo de 2007
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1 // El píxel calumniado
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Señoras, señores, me veo en la obligación de empezar este nuevo log con el ánimo turbado, confuso, sopicaldo de sorpresa, indignación y pesadumbre. Cuando, gracias a la desaparición on line de Java Jener, el concurso literario de El Píxel de Oro por fin parecía liberado de absurdas polémicas y mezquinas sospechas, Daniel Tubau ha levantado su dedo acusador (concretamente el índice de la mano derecha) y con abyecta intención insinúa que mantengo oculta la 4 convocatoria del concurso para repartir menos premios.

Estas han sido sus (malévolas) palabras:

«Todavía estás a tiempo de participar en el concurso. Para facilitarte las cosas, te pongo un enlace directo al Píxel de Oro, puesto que sólo un navegante muy hábil, audaz y que visite regularmene la página de marcóticos sería capaz de encontrar dónde está alojado el concurso de El píxel de Oro (¿será una maniobra para repartir menos premios?). A mí me ha costado, pero he encontrado finalmente el enlace».

Pues bien, para disipar cualquier duda al respecto digo lo siguiente:

a) No me preocupa el reparto de premios, pues en esta ocasión se perfila ya con claridad un ganador.

b) Aún queda un mes para que concluya el concurso, que, como sabes, consiste en escribir un relato tomando como referencia una fotografía (que incluyo abajo)

c) Aquí tienes el enlace directo a la

Cuarta convocatoria de El Píxel de Oro.

d) Y, por último, animo a algunos habituales concursantes (Roser, Leafar, Java Jenner, Natalia, Pablo…) y a los nuevos visitantes de esta página (como dj Goku) a que intenten ganar este año que se promete una competición particularmente reñida.

cuarta convocatoria

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2 // El relato de Aguial
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Un nuevo relato para el píxel de oro, en esta ocasión de Aguial, que lo acompaña con el siguiente texto:

“Estimado Marcoticos: Te envió mi relato para el concurso Pixel de Oro. Como ves más que un relato es un plagio, pero me veo en la obligación de encauzar tu alma y la de todos los edonistas y depravados que visitan tu página. ¡Ya basta! no puedo seguir impasible viendo como abandonais vuestras almas al vicio y perversión.

Espero realmente dar algo de luz al camino oscuro y vacio por el que tu y tus amigos soleis caminar.

Un saludo y Jesús os acompañe.

Fdo. Aguial”

pulsa la imagen para verla en grande

Comentarios: 1 // El último fue de: roser // Escrito el día: 06:03:2007
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3 // Lo sabía
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Ajajá, lo sabía

lo sabía

Comentarios: 1 // El último fue de: diego // Escrito el día: 28:04:2010
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4 // Cinema
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Thats Cinema

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5 // La vida de los otros
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La vida de los otros (2007), dirigida por Florian Henckel von Donnersmarck, narra la historia de un policía de la STASI (seguridad) que debe vigilar a un escritor y su novia en el Berlín comunista en 1984. La película me ha parecido maravillosa. Si aún no la has visto, te la recomiendo antes de que la quiten de la cartelera, pues creo que verla en pantalla pequeña no debe ser lo mismo.

De las diversas reflexiones que propone la película destaco, por estar este cuaderno dedicado a las metamorfosis, la duda sobre si los seres humanos pueden cambiar o no y modificar sus principios éticos, religiosos o políticos en función de la experiencia.

Supongo que hay casos imposibles en los que resulta imposible convencer a nadie de que está equivocado, ya sea por indiferencia absoluta hacia el dolor ajeno, por falta de inteligencia o por esa extraña ceguera que en ocasiones se adueña del pensar humano como resultado de un conflicto emocional muy intenso (por ejemplo, esos católicos muy devotos que ni te escuchan cuando les hablas de curas pederastas). 

Sin embargo, creo que en muchas ocasiones la gente actúa mal por desconocimiento, porque no son plenamente conscientes del daño que provocan (también me podrías decir que no lo son conscientemente). Así, como en el cuento de navidad de Dickens, donde el ruin y avaro mr. Scrooge cambia de actitud cuando conoce las consecuencias de sus actos, sospecho que todo el mundo puede darse cuenta de que está equivocado y cambiar de actitud si dispone de los datos suficientes.

Claro que, por otro lado, hay tantas ocasiones donde la gente tiene toda la información y, de todas maneras, sigue comportándose como canallas…

Comentarios: 3 // El último fue de: roser // Escrito el día: 02:08:2007
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6 // Los leming
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Leo en la página de noticias de la BBC que dos científicos británicos, Paul Hardaker y Chris Collier, de la Real Sociedad Meteorológica, “que algunos investigadores hacen anuncios sobre futuros cambios climáticos que no tienen un fundamento científico en la actualidad”.

Casualidades de la vida, justo ayer vi el filme-documental de Al Gore sobre el cambio climático (Una verdad incómoda), en el que el se denuncia a los científicos que minimizan las consecuencias del calentamiento global del planeta. Como hace poco salió la noticia de que a algunos científicos le habían sido dadas esas consignas (por parte del gobierno estadounidense) y como cada día resulta más claro que esto está cambiando (basta ver las fotos de los glaciares, saber que un tercio de los anfibios está en peligro de extinción o, sencillamente, haber salido a la calle durante el pasado invierno, el más cálido de la historia), casi que me voy a creer las advertencias de Al Gore.

De hecho, creo que todas las voces de alarma que surjan en torno al calentamiento global son pocas. La situación es tan dramática que más vale pecar por exceso que por defecto. En el mejor de los casos, millones de personas deberán emigrar, llegarán sequías y hambrunas, miles de nichos ecológicos destrozados, todo el litoral anegado… En el peor, se romperá el frágil equilibrio de las corrientes marinas que mantienen estable la temperatura de la Tierra y puede sobrevenir una glaciación monstruosa. Sin embargo, la emisión de gases con efecto invernadero, lejos de disminuir, está aumentando, y eso que aún no se han apuntado de lleno al carro ni China ni India.

La solución no es sencilla, pero tampoco imposible. Habría que introducir cambios en nuestra vida cotidiana, como no usar los coches por el centro de las ciudades, adoptar energías menos peligrosas (como la eólica o la nuclear), dejar de tener tropecientos hijos (por favor, detengamos esta metástasis ya, con dos hijos por pareja basta) o adoptar una producción menos agresiva con el medio ambiente (envases reciclables, limitar el uso de plásticos, prolongar la vida de los artefactos, aumentar su eficiencia en relación con la energía que consumen), etcétera.

Sin embargo, los políticos se desentienden del problema. En España, creo que el mayor esfuerzo al respecto va a ser poner un impuesto más caro a los llamados coches todoterreno, ya que consumen más gasolina, y Estados Unidos, el país que, con diferencia, más está estropeando la atmósfera ni siquiera ha firmado el Protocolo de Kyoto que trata de regular la emisión de gases con efecto invernadero.

¿Alguien me puede explicar semejante ceguera?

 

Comentarios: 5 // El último fue de: perth // Escrito el día: 03:08:2007
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7 // El relato de ViVoBoy
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Señoras, señores, humanas criaturas, esta convocatoria del concurso literario El Píxel de Oro, se promete muy reñida, pues acaba de llegar a la redacción otro singular relato, en esta ocasión escrito por ViVoBoy. Que ustedes lo disfruten:

Minutos

+10

Una multitud, algunos todavía alborotados, otros solo comentan ya. Nadie sabe exactamente lo que ha pasado, aunque, los que están allí desde el principio, miran atentamente a un hombre alto de alrededor de unos cuarenta o cincuenta años. Lleva una  gabardina y tiene el pelo liso, canoso y de cierta longitud, la suficiente para que el viento lo despeine. Su aspecto es pulcro. El hombre permanece quieto, impasible, con la mirada perdida, no muestra mucho interés por la gente que le señala.

-Sí, sí, sí ha sido él…

-Pero… ¿usted lo ha visto señora?

-¡Ay! Yo no pero mírele. Desde que estoy aquí… que ha sido nada más oír el ruido… porque estaba en aquella tienda… y nada más oír el ruido pues he salido… ¡Mire, mire, mire! ¿Ve lo que le digo?

Una pareja de policías municipales se dirige hacia él guiados por una señora joven, que tira del brazo al más alto, desgarbado y con aspecto de acabar de entrar en el cuerpo. La escena produce una sonrisa traviesa en su compañero de más edad, que le mira como esperando algo. Después de unos cuantos pasos el espigado agente, que parece darse cuenta de lo inconveniente de la situación…

-Schhh, señora… que ya sé yo andar solo.

Y deteniendo un poco su paso hace reaccionar a la joven, que le suelta y se avergüenza un poco.

-Disculpe, si es que yo estoy un poco nerviosa ¿sabe?

+1

Un gran revuelo, un revuelo de esos en los que nadie sabe aún muy bien lo que ha pasado. En los que alguno sigue escondido y algún otro grita cagándose en la madre de alguien, aunque no sabe muy bien en la de quien y, tampoco, aunque lo supiese, se cagaría en el hipotético caso de que la madre del interfecto estuviese también presente. En fin una situación de crisis cuya trascripción poco aclararía. Poco. Poco más allá de lo que uno pueda imaginarse. En fin una concurrida calle peatonal en la que abunda el comercio y que ha visto como se rompe su realidad, ajetreada y autista, por un estruendo que la sitúa, por una vez en la vida, dentro de lo que podría ser un telediario.

0

La apretó en su mano y, alzando ésta ligeramente por encima de la cabeza, articuló el hombro, giró el tronco y, como un resorte, lo devolvió sobre la cadera a su posición original. O quizá acompañó un poco más allá al brazo que a partir de ese momento parecía un látigo ajeno al resto del cuerpo, hasta que los dedos la liberaron y emprendió su propio camino.

Giraba. Giraba sobre todos sus ejes. Giraba a tal velocidad que ni un espectador atento podría haber distinguido su forma. El trayecto que realizó desde que abandonó los dedos que la impulsaban hasta el primer contacto con el vidrio templado le llevó menos de un segundo. Un observador atento tampoco nunca se habría podido percatar de la suave curva que describió el cristal antes de que la tensión superficial fuese insoportable y que la luna (-0.00000001), de una medida superior a los cinco metros de ancho por cuatro de alto, se rompiese en varios millones de trozos inofensivos.

-1

Son complicadas, en estas ciudades modernas, cosas sencillas como encontrar una piedra. Están creadas -las hemos creado- de tal manera que la ilusión de naturaleza nos rodea por todas partes. Pero luego algo tan sencillo como buscar una piedra y te vueles loco. Y mucho más en esas calles céntricas, peatonales, en las que a la poca tierra alrededor de los árboles les salen rejas o un material flexible la pavimenta. Menos mal que existen los contenedores de obra.

-10

Es complicado andar por la calle, pasear, cuando todo el mundo va hacia algún lugar, y tú tratando de escapar de tus pensamientos. Es difícil evitar a toda esa gente que camina en grupos y avanza siguiendo unas reglas que desconoces. Avanzan lentos, cargados de bolsas y distraídos o veloces y ágiles superando obstáculos, pero todos parecen tener su destino claro. Y tú, un paso tras otro con torpeza tropiezas una y otra vez contra algún objeto o alguna persona.

Y lo peor de todo: les traes sin cuidado.

-100

A partir de las 15:30 disminuía el ir y venir de los camareros, las pocas mesas en las que aún quedaba gente estaban ya tomando el café, excepto en dos o tres mesas en las que algún asiduo o algún foráneo terminaban el segundo. En una de las mesas del fondo un hombre solo pasa las hojas de un suplemento dominical mientras que con la izquierda parte croquetas. Los camareros pasan a su lado sin hacerle demasiado caso. Solo un buen rato después de haber acabado le retiran el plato para, sin preguntarle nada, ponerle un café cortado frente a sus manos. Sin levantar la cabeza de un artículo sobre Alberto Giacometti abre el sobre del azúcar, echa poco más de la mitad dentro de la taza y revuelve con tan poca atención que parte del café manchado se vierte fuera.

-1.000

Es difícil. Es difícil levantarte todos los días cuando no tienes nada que hacer… o buscar trabajo. Se dice pronto después de más de dos meses en los que lo único que has oído es que lo que buscan es un perfil como el tuyo sólo que más joven, o una persona de tu edad pero con una mayor vocación directiva o que el puesto ya esta cubierto u ofertas inverosímiles de las que poco entiendes, excepto que hay un gato y parece estar encerrado. A demás ¿qué cojones? que llevo más de veinte años currando y que ahora no voy a andar perdiendo el culo como un subnormal. Lo que me hace a mi falta es no desesperarme. Aguantar el tipo hasta que se presente algo que merezca la pena, pues eso, que no me quedan más cojones, que me levanto.

-10.000

Una mañana templada, de marzo o de febrero, la vida de barrio empieza a notarse por las aceras una vez transcurrido el trasiego de los trabajadores hacia sus puestos. A esas horas, un día de diario, cualquier lugar parece un pueblo, por muy céntricas que sean sus calles y abundantes sus comercios. La fecha, normal en muchos aspectos, tenía algo de surrealista en otro: el cambio de temporada había impulsado a un montón de comerciantes a situarse dentro de sus locales, separados únicamente por un cristal de la calle, a ejercer de desnudantes o pigmaliones. Los escaparates parecían tan pronto vitrinas de pervertidos, como roperos o carnicerías, pues en alguno todo empezaba con el desmembramiento de los obedientes expositores. Lo que sí parecía claro es que absolutamente nada trascendería del suave invierno vivido.

-100.000

Una gran nave en la que la luz entra oblicua por unas ventanas altas, que ocupan toda la franja superior, únicamente interrumpidas por los pilares. La atmósfera es casi sólida, pues en el aire flotan infinidad de partículas de los materiales que al esculpir los moldes salen despedidas de las radiales, lijas circulares, sierras y pulidoras. Es un ambiente extraño por el que ver pasear a hombres con traje. A llegar a la altura de un hombre se detienen. Es alto viste con mono y todo él esta recubierto por una capa de color blanco. En segunda fila pasea tranquilo y de vez en cuando corrige a alguno de los que opera, quitándole de las manos la herramienta con suavidad para mostrarle, con movimientos diestros, cuál es la forma que él imagina.

Llaman su atención y sacudiéndose el polvo se van a un lugar apartado. Comienzan a hablar pero bajo el ruido se hace imposible entender nada. Se oye un golpe, con gran violencia el hombre ha roto las gafas de seguridad contra el suelo. Se va haciendo el silencio según la voz corre entre los trabajadores.

Nunca en esa nave habían retumbado unos pasos de aquella manera, las botas de trabajo sonaron firmes, despidiéndose con el crujir final de la escalera metálica que daba acceso a los vestuarios…

-¡Está bien chicos! seguid trabajando mañana a las ocho y media tendremos una charla…

Las maquinas se encendieron pero ninguna volvió a tocar nada aquella tarde.

-1.000.000

Tarde. Muy tarde para estar en un polígono y demasiadas luces, las de toda la nave, encendidas por una sola persona. Pero a él se lo permitían ya todo. En cuatro años a la dirección de diseño había transformado una empresa familiar de ámbito local en una de las tres mayores productoras de material de exposición para los comercios textiles.

Sí, es cierto que llevaba un par de meses totalmente imbuido en una especie de locura en la que parecía no dormir, ni comer; pero cumplía durante el día. Allí le dejaban. Él tenia llaves y, eso sí, nunca llegaba tarde por la mañana. Pero dos horas antes de que se acabara el turno, ocupaba su lugar en el centro del taller y comenzaba a trabajar en lo que parecía iba a ser su gran obra.

Miraba unas fotos. Una y otra vez y corregía, cortaba para volver a pegar de nuevo una masa que le permitiera repetir un brazo, una pierna, la cabeza. Incluso más de una vez lo destruyó todo para volver a empezar.

Y esas fotos ¿Que querían decir esas fotos? Un chico y una chica en una piscina, en la playa, en una excursión… en casi todas aparecía más gente pero solo eran dos las figuras que se repetían en todas ellas. Una joven de pelo rubio y delgada, él de aspecto menudo y frágil, ambos de veinte y algún años. Los miraba, conteniéndose cuando había más gente, pero de un modo obsesivo y no dejaba de volverse hacia ellos cada vez que le asaltaba una duda.

Una tarde terminó el trabajo. Era espectacular, no parecía propio de un escaparate. Dos semanas estuvo discutiendo con el departamento de marquetín, con la dirección, con Andrés, el hijo, al que le unía una fuerte amistad y con el que compartía siempre los riesgos de sus diseños. Por una vez tuvo que modificarlos. Por primera y última vez, a partir de ese día se dedicó a dirigir a otros diseñadores, a darles ideas y a guiarles.

-10.000.000

Olor a hierba recién cortada, un pequeño abrir de ojos...

-¡Chaval!

-¡Eh! Chaval…

Comenzar a darse cuenta que es a ti…

-Parece… Parece… que aquí hay uno vivo….

¿Cómo que parece ¿que?? ¿Que es esta mierda?... que es esta mierda que me cae en las manos… Son mis manos… ¿porqué no puedo mover mis manos?…

-Tranquilo chaval que ahora te sacamos…tranquilo, eh, que todo va a salir bien…

Como…de donde…pero que mierda…

Abro los ojos.

Estoy tumbado.

Trato de hablar.

Tengo la boca tan seca que me cuesta…

Duermo…

Despierto…

Un hombre y una mujer sobre mí, un gotero, esto se mueve…

-Los demás…y Roberto y Mónica…

-Eh! Tranquilo chaval… que te vas a poner bien….

Comentarios: 1 // El último fue de: Leafar // Escrito el día: 28:03:2007
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8 // 300
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portada del cómic 300

Hoy he visto 300, dirigida por Zack Snyder, y basada en el cómic homónimo de Frank Miller. La verdad es que entré en el cine con miedo, me habían avisado de que la película podía ser un canto al ardor guerrero y mi lado pacifista más belicoso se encontraba en estado aprensión +3. De todas maneras, conseguí sojuzgarle mentalizándome de que iba a ver una peli de fantasía, como El Señor de los Anillos, y no una reconstrucción historia. Tras la batalla, mi parte es el siguiente:

a) La fotografía está muy bien, hay escenas muy plásticas, que es una manera un tanto extraña de decir que son bonitas (nunca he comprendido la relación entre el plástico y la belleza, pero aparece en muchos libros de arte).

b) Los amantes del mundo clásico podemos disfrutar de algunas secuencias muy interesantes por los vestuarios y las coreografías de las batallitas.

c) Conviene abandonar cualquier pretensión histórica. Los persas son una mezcla de orcos y leprosos, menos el hermoso Jerjes, que si no llega a ser por la voz metálica tipo Dark Vader, sería el arquetipo perfecto de todos los prejuicios hacia el mundo persa (cruel, amanerado, lascivo…). Lástima que no le hayan puesto una voz de pito para rematar el histrionismo. Por cierto, ya que estamos, como es bien sabido, estos defensores del mundo libre vivían de la mano de obra esclava (por eso entre ellos no había agricultores).

d) Es una pena que no haya profundizado más en el modo de pensar espartano, que me recordaban a los jugadores de rugby australianos, sin demasiados matices en su personalidad (salvo el rey y dos más, que articulan alguna que otra palabra, el resto se limita a decir “grunf” “grunf” durante toda la película). Eso sí, a quien le gusten los cachitas se pondrá las botas.

e) Si te gustó el cómic, quizá te guste también la película pues lo traduce con bastante fidelidad (incluido lo plano del argumento).

f) Es una película de acción entretenida. Tiene sus batallitas, sus chicas con pechos al aire (muy bonitos, por cierto), sus brazos cercenados, sus saltos mortales espada en mano. Solo faltaba Yoda para disfrutar de la séptima entrega de La Guerra de las Galaxias.

g) En cualquier caso, como se puede apreciar por el tono de mi informe, esta película no incita a la violencia. Aunque quizá sí, de hecho, me temo que es lo más criticable de toda la película. Si el escenario hubiera sido otro, nos habría parecido de un reaccionario execrable, ni siquiera está justificado por el carácter cerrado y militarista de los verdaderos espartanos. En la película Alejandro Magno de Oliver Stone, por ejemplo, se nos muestra a los macedonios, que eran también unas malas bestias, pero no se hace esa exaltación de los valores militaristas más rancios.

h) Mi opinión: no tengo, aún debo pensarla más, pero te recomiendo que vayas a verla en un cine de pantalla grande, con palomitas, y con ganas de reírte. Si te tomas a broma los grandicharlotes que sueltan de cuando en cuando, resulta mucho más digerible.

Comentarios: 3 // El último fue de: marcoticos // Escrito el día: 02:04:2007
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9 // El culto al cuerpo
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En un canal de la televisión española están emitiendo un programa que me produce cierto resquemor. Por lo que me han contado, consiste en que una persona se somete a diversos tratamientos para cambiar su imagen, incluida la cirugía plástica. El proceso es seguido por las cámaras y se explica cómo esa persona era la más desdichada del mundo antes de ser sometida a la televisada transformación.

Todo son referencias indirectas, por lo que puede que me equivoque, pero creo que este programa es síntoma de la desmesura con que se está valorando cada vez más el físico.

Sospecho que, con mesura, cuidarse está bien, al igual que hacer ejercicio y tratar de estar guapetón. También parece sensato someterse a cirugía si alguna parte de tu anatomía te resulta muy antipática. Sin embargo, en general, me parece que desde hace ya tiempo se valora demasiado el atractivo físico en detrimento de otras facetas de un individuo como su simpatía o intelecto.

Aparte de que la manera de ser me resulte más atractiva que la apariencia física, hay varias patologías de la vida moderna que no tienen sentido. Por ejemplo: las niñas anoréxicas, los cientos de horas pasados en gimnasios (con un poquito vale, pero en mi barrio, Chueca, la zona gay de Madrid, salir a pasear es como adentrarse por el filme 300), el hecho de que las mujeres se vuelvan invisibles a los 40 (o por lo menos eso me han dicho muchas chicas), el dineral gastado en ropa… No sé cuántos anuncios hay por corte publicitario relacionados con productos de belleza o similares, pero no son pocos.

De hecho, Supongo que en parte este culto al cuerpo obedece a intereses creados por la industria del biutilfilismo, aunque puede que también se esté produciendo otro fenómeno más preocupante y es que se estén perdiendo algunos apetitos por las cosas complejas, entre ellas las sofisticaciones del mundo intelectual. Dicho de otra manera: resulta más cómodo sentirse atraído por alguien por su cara bonita que por lo estimulante de su conversación. Mientras que antes se seducía por todos los sentidos, ahora solo por la vista.

Bueno, me ha quedado un apunte algo espeso… otro día vuelvo sobre este tema y espero tener las ideas más claras.

Comentarios: 1 // El último fue de: Leafar // Escrito el día: 10:04:2007
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10 // Celos!
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Los celos son una de las peores enfermedades que puede padecer una persona. Mi amigo Daniel Tubau ha escrito sobre esto de manera harto entretenida y precisa, por lo que poco puede aportar mi opinión personal; sin embargo, no me resisto a exponer en mi log mi posición al respecto.

Lo primero que nos podemos preguntar es si alguna vez el sentimiento de los celos ha estimulado o provocado alguna reacción interesante. Así, a voz de pronto, no se me ocurre ninguna, tal vez, por ingeniosos, que no por intención, los libelos de Lope de Vega contra una amante (Elena de Osorio) que lo dejó por alguien más rico y poderoso, pero parecen menudencias comparadas con la cantidad de situaciones horribles que han causado: muertes, duelos, separaciones de dos personas que se aman, el manto con que cubren a las mujeres en los países donde se padece un Islam radical…

Añado en punto y aparte por espeluznante los millones de personas que en el mundo entero se han quedado sin acostarse con alguien a quien deseaban por temor a despertar la rabiosa pataleta del cónyuguiceloso de turno a lo largo de la historia (de la serie: solo se vive una vez).

Y, como daños colaterales, un sinfín de obras literarias y cinematográficas cuya tensión argumental se basa en tan trivial conflicto (léanse al respecto las comedias de Carlos Arniches o el espeluznante filme, protagonizado por Arnold Schwarzenegger, Mentiras Arriesgadas) y resultan del todo soporíferas.

Los celos, como todas las pasiones, son teóricamente irrefrenables (aunque confío mucho en la voluntad humana para domesticar o encauzar los impulsos humanos). Sin embargo, el dejarse llevar por ellos sí que depende de nosotros. Como decía, creo, mi adorado Bertrand Russell hablando de la pena de muerte: claro que en caliente se me puede pasar por la cabeza desear la muerte de quien ha asesinado a mis seres queridos, pero en frío –y el Estado solo debe actuar en frío– solo tiene sentido actuar de la manera más razonable que seamos capaces.

Sospecho que, en general, los celos son un problema de inseguridad. Ante el miedo de perder a la persona querida se tiende a sobrevalorar cosas tan nimias como un polvo o un coqueteo. A mayor inseguridad, más celos. Luego hay otros, patológicos, de los que no hablaré ahora pero que, al parecer, están relacionados con tendencias homosexuales no reconocidas por uno mismo (más o menos: en realidad no se tienen celos sino envidia de la capacidad de la otra persona de seducir a alguien del mismo sexo que uno).

En cualquier caso, cada polvo que no echamos por celos, cada discusión que surja al respecto me parece un sin sentido. Insisto, solo se vive una vez y desperdiciar cada segundo es un lujo imperdonable.

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11 // Adiós al Limbo
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La Iglesia católica ha decidido mandar el limbo al limbo

El Limbo, del latín limbus (frontera), era un lugar a medio camino entre el Infierno y el Cielo, al que iban los recién nacidos que morían antes de recibir el sacramento del bautismo. De esta manera se solucionaba el problema de los bebés que, sin haber cumplimentado el expediente necesario para alcanzar la Gloria Eterna, tampoco habían tenido tiempo de mancillar su alma cometiendo algún pecado.

Inciso antropológico: en muchas culturas, incluida la católica de antaño, se utilizaba el período comprendido entre el parto y el bautismo para practicar el infanticidio, sobre todo femenino, de forma menos dolorosa para la conciencia. Lo que se dejaba morir por falta de cuidados no era aún una persona, por lo que no surgían problemas morales, y en la familia había una boca menos que alimentar.

Además, si la memoria no me engaña, creo que al Limbo también iban aquellos que no podían haber tenido acceso a las enseñanzas de Jesús, el hijo que Dios, tras haberse metamorfoseado en Paloma, tuvo con la mortal María de pálidas mejillas y descubierto seno (y digo esto porque la teta de María me parece que es la teta más vista de toda la historia). Es decir, al Limbo también fueron derechitos todos los indígenas que habían vivido y muerto en América antes de la llegada de los europeos en el siglo XVI; tras el desembarco de los misioneros se les acabó el chollo y los sacrílegos ya se fueron del infierno en vida al infierno en muerte.
     
Ahora, sin embargo, el equipo del actual hombre de confianza de Dios en la Tierra, el papa Benedicto, ha dictaminado que el Limbo no existe, que los recién nacidos muertos se van directamente al Cielo. Aunque esta pudiera parecer una medida muy loable, sin embargo, me llena de dudas. ¿Significa que todos van al Cielo? ¿Incluidos los bebés de padres musulmanes o budistas, por decir las primeras dos religiones que me vienen a la cabeza? Y ¿esta medida tiene efectos retroactivos? Es decir, ¿se salen del Limbo todos los niños y buenos salvajes que estaban ahí o esos ya no tienen remedio?

Dudas y más dudas que se quedan en el limbo legal que deja la desaparición del limbo. Así que, desde esta humilde plataforma, he decidido montar una ONG para luchar contra esta injusta situación: Salvemos el Limbo.

Comentarios: 8 // El último fue de: Leafar // Escrito el día: 20:05:2007
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12 // Fuera de juego
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Fuera de juego (offside), del director iraní Jafar Panahi, narra las vicisitudes de un grupo de chicas que intentan colarse en el estadio de Teherán para ver un partido entre Irán y Barheim clasificatorio para el mundial de Alemania de 2006. La película es una maravilla. Rodada con actores no profesionales con la intención de transmitir mayor verosimilitud, consigue transmitirte la opresión que padecen las mujeres en Irán –como en casi todos los países musulmanes– a partir de algo tan cotidiano como un partido de fútbol. En Irán, a las mujeres les está vedado entrar en los estadios de fútbol, por lo grosero y violento del comportamiento masculino que allí se desata, argumentan los fundamentalistas, y algo tan simple como presenciar un partido puede convertirse en un símbolo por el justo reconocimiento de los derechos de la mujer.

Resulta también muy curioso el análisis que hace de la mentalidad de los soldados, supuestos malos de la peli, pues te muestra que en el fondo no son más que unos pobres desgraciados que acatan unas órdenes que ni siquiera comprenden (aunque no sé si esto es excusa).

En general, el cine iraní me parece muy interesante. No sé si es por la ausencia de referentes estadounidenses, pero el caso es que no hay película iraní que no me parezca una obra de arte, aunque también es cierto que supongo que a Europa solo llegarán las mejores películas del momento. El caso es que te recomiendo que veas esta película que sabe entremezclar el humor con el drama de una manera exquisita.

Sima Mobarak-Shahi en el papel de una de las chicas que trata de ver el partido disfrazada de hombre.

En una web -www.labutaca.net- he encontrado un comentario de Jafar Panahi, sobre su película que te sugiero leas una vez que la hayas visto:

«En Irán, al igual que en muchos otros países, el fútbol es muy importante. Como pueden imaginarse, las distracciones no abundan en el país. El fútbol es un deporte y un espectáculo. También es una oportunidad de gritar, de gesticular, de soltar energía reprimida. A veces, cuando un partido de la selección nacional coincide con una manifestación e Irán gana, la manifestación es más intensa. Hace ocho años, Irán ganó a Australia y se clasificó para el Mundial. Entonces, la entrada a los estadios estaba vetada para las mujeres, sin embargo, esta vez se les dio permiso para recibir a los jugadores. Acudieron cinco mil mujeres, lo que dio pie a un debate muy serio acerca de por qué tenían prohibida la entrada. Recuerdo que leí un artículo en el que el periodista decía que incluso en la Grecia antigua las mujeres tenían el mismo problema. Cuatrocientos años antes de Cristo las mujeres debían disfrazarse para aplaudir a sus hijos. Que sea verdad o no me dio la idea para el proyecto.

»Además, hace cuatro años vivía al lado del estadio donde se entrena nuestra selección. Quería ir a ver los entrenamientos y mi hija estaba empeñada en acompañarme. Por mucho que le explicara que no era posible, ella estaba dispuesta a intentarlo. Al fin, toda la familia fue hasta el estadio. Así, si no la dejaban entrar, mi esposa podría llevarla a casa. Tal como esperaba, no pudo entrar, pero encontró una forma de colarse y se reunió conmigo dentro del estadio. Eso también me inspiró. Cuando vi que Irán volvía a tener la oportunidad de meterse en el Mundial, decidí que era el momento oportuno para hacer la película.

»El problema en Irán es que la frontera entre lo permitido y lo prohibido no siempre está definida claramente. Por ejemplo, si se prohíbe una canción, seguro que la gente la escuchará aún más. Además, los que aplican las leyes las interpretan a su manera. Nunca estamos seguros de si se trata realmente de la ley o de una interpretación personal. El deber de la policía consiste en asegurarse de que se respeta la ley, pero la gente siempre hace lo que quiere. En lo que respecta al fútbol, el ambiente dentro de los estadios es muy viril, muy masculino. Los hombres tienden a gritar, a montar broncas y a insultarse. Por eso el sector conservador piensa que las mujeres no deberían estar expuestas a ese comportamiento.

»El servicio militar es obligatorio en Irán. Son chicos normales y les es fácil identificarse con los deseos de su generación. Se supone que los soldados deben hacer cumplir las restricciones, pero no siempre se sienten cómodos haciéndolo. Luego están las personas mayores con una visión más tradicional. Los tradicionalistas representan el diez por ciento de la población y tienen el poder. Obviamente, hay un enfrentamiento generacional.

 »Cualquier restricción es el resultado de otras restricciones. Si estudiamos una en concreto, deberemos considerar varias más. Mis películas funcionan del mismo modo. Escojo temas relativamente simples e intento desarrollar lo que los rodea, todo lo referente a esos pequeños temas que acaban simbolizando un problema más importante a una escala mayor dentro de la sociedad. El Mundial es un acontecimiento internacional. Transcurra en Japón o en Irán, todos aspiramos a lo mismo, por eso debemos erradicar la opresión. Es posible que las chicas iraníes expresen así su deseo de formar parte de una comunidad global. Pero no realicé la película con este mensaje en mente, el público debe decidir por sí mismo.

»La película está construida como un documental en el que he insertado personajes. ¿Es un documental o una película de ficción? Quería que la acción reflejara esta ambigüedad. Por eso nos esforzamos en el realismo temporal, para que el espectador sienta que está viendo algo real. Los lugares, los acontecimientos, los personajes y la figuración son reales. Por eso decidí no usar actores profesionales, para evitar la sensación de ficción.

»Nos enfrentamos a muchos obstáculos para hacer la película. No es especialmente difícil obtener permisos para rodar un partido, pero filmar a chicas en un estadio es otro cantar. También me precedía mi reputación como director y éramos conscientes de que sería un problema. Nos esforzamos en ser discretos y evitar salir en los periódicos, pero cinco días antes del final del rodaje, salió un artículo diciendo que estaba dirigiendo una película. Los militares ordenaron que se interrumpiera el rodaje y les llevásemos lo que habíamos filmado hasta entonces para que lo vieran. Fui a ver al director de Cinematografía de Irán para decirle que no lo haría y que tampoco permitiría la presencia de un solo soldado en el rodaje. Por suerte, faltaban pocas escenas por rodar dentro de un minibús. Salimos de la zona militarizada y acabamos rodando a unos 60 kilómetros de Teherán.

»Si el Festival de Teherán selecciona una película, es más fácil distribuirla en Irán. Cada año relleno todas las solicitudes, pero de momento no se ha distribuido ninguna película mía en Irán. No me queda más remedio que seguir siendo optimista. Gracias a la dosis de humor que contiene la película, cabe la posibilidad de que se distribuya nacionalmente.

»Unas 110.000 personas llenaron las gradas. A la salida había un helicóptero militar rodeado de soldados delante del estadio para que nadie se acercara. Los soldados empezaron a empujar a la multitud y siete personas murieron pisoteadas. Sin embargo, la prensa iraní solo publicó fotos de seis de los fallecidos. Se rumoreó que la séptima víctima era una chica. No tenemos pruebas, pero sí sabemos que entre los heridos había una chica disfrazada de chico.

»La canción que escogí para el final de la película es casi como un himno nacional. Hace unos sesenta años, cuando los occidentales estaban en Irán, uno de nuestros poetas fue testigo de cómo abusaban del pueblo iraní. Lo que vio le dolió tanto que decidió componer una canción. Habla del país y de su gente, no de sus gobiernos. Por eso amamos tanto esta canción. Muchos intérpretes la han cantado. Escogí la versión que me parecía tener un carácter más épico.»

Comentarios: 8 // El último fue de: prueba.... // Escrito el día: 16:07:2007
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13 // Ruidos
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Mientras escribo esto, mis vecinos del piso de arriba celebran una estruendosa fiesta rehogada en salsa, una música que quizá sirva para bailar pero cuya mera escucha a través de radio patio resulta más bien molesta. Cuando ellos se callen, llegará el momento de otra de mis vecinas, una que suele ver la televisión hasta las 3 de la madrugada, está sorda como resultado de su centenaria edad y acostumbra a colocar el artefacto orientado a la ventana que tiene siempre abierta en verano. Mañana por la mañana, lunes, a partir de las 8 de la mañana varios martillos neumáticos comenzarán su serenata, a la que podré asistir en primera fila pues una de las obras es justo en un mercado que están derribando y que está pared con pared con mi casa.

Creo que de Occidente, Madrid es una de las ciudades más ruidosas. En los bares, en las calles, en las casas todo se desarrolla con unos decibelios exagerados… Quizá sea yo el que raro y los ruidos no sean en realidad tan molestos. Eso explicaría la tendencia natural del madrileño por el estruendo, su incapacidad para disfrutar de la televisión o la música a un volumen bajo, su natural tendencia a compartir su conversación con el resto de personas que se encuentran en un bar o en un medio de transporte. O tal vez sea, sencillamente, que no quieren escucharse los unos y los otros. En fin, el caso es que es una lata… habrá que acostumbrarse o no terminaré nunca este trabajo que tengo que entregar la semana que viene ¡glup!

Comentarios: 1 // El último fue de: Perth // Escrito el día: 01:08:2007
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14 // El Manuscrito Voynich
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Uno de los libros más misteriosos de Occidente es el llamado Manuscrito Voynich, cuyo código secreto no ha conseguido desvelar ni siquiera la criptografía contemporánea. El Manuscrito incluye unas 240 páginas, en pergamino, redactadas en un idioma desconocido, al que han llamado Voynichés. El sistema de escritura también es peculiar y parece ser que comprende entre 20 y 30 glifos que se escribían de izquierda a derecha.

folio del manuscrito

Una de las páginas más curiosas del manuscrito, en la que se aprecian unas mujeres bañándose en una especie de cisternas conectadas por tubos.

Como muchas páginas están ilustradas, se han podido distinguir 6 secciones en función de la materia tratada: herbario, astronomía, biología, cosmología, farmacéutica y un recetario químico. Sin embargo, el estudio de las ilustraciones tampoco da muchas pistas acerca del contenido real del libro, pues en varias ocasiones son ininteligibles. Por ejemplo, una ilustración puede parecer que representa algo cosmológico, pero luego no cuadra con ninguna representación de ningún astro o constelación conocido.

otro folio

En esta página, parece, que está representado el Sol y a su alrededor un grupo de estrelas que quizá sean unas constelaciones.

Hoy día, la mayoría de los investigadores piensan que debió de ser escrito hacia el siglo XVI y, tal vez, esté relacionado con la alquimia. Lo cierto es que casi desde entonces pasó de mano en mano adquiriendo cada vez más valor. Su autor, claro está, también permanece en la sombra del misterio. Durante mucho tiempo se atribuyó al científico y filósofo ingles Roger Bacon (1214-1294), aunque en la actualidad esta hipótesis está casi descartada. De todos los autores que se barajan, el que me parece más sugerente es un imaginario alquimista oriental que se inventó un vocabulario para transcribir su exótico idioma.

Más información acerca de este apasionante manuscrito en:

http://manuscritovoynich.blogspot.com

y

http://es.wikipedia.org/wiki/Manuscrito_Voynich

Comentarios: 2 // El último fue de: Leafar // Escrito el día: 21:07:2007
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15 // Marco
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La conversación se desarrolló en un marco incomparable...

marco

 

Comentarios: 1 // El último fue de: Leafar // Escrito el día: 21:07:2007
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16 // Nuevas Maravillas
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Sostiene Lara Peinado que las 7 maravillas fueron planteadas por primera vez por el historiador e ingeniero Aristóbulos «quien, a finales del siglo IV a. C. y en su deseo de glorificar a Alejandro Magno delimitó geográficamente el Imperio del macedonio fijando como hitos los más excepcionales monumentos y obras de arte del mundo entonces conocido.» (Las 7 maravillas, Cuadernos de Historia 16, nº 228). Con el tiempo se fueron proponiendo y discutiendo cuáles debían ser estas maravillas y ya a comienzos del siglo II a. C. quedaron fijadas definitivamente por Antipater de Sidon como: las pirámides de Egipto, el faro de Alejandría, el Coloso de Rodas, el Mausoleo de Halicarnaso, el Artemision (un templo) de Éfeso, la estatua de Zeus en Olimpia, y los jardines colgantes de Babilonia.

pirámides de Guizé

Como de todas ellas solo se han conservado las pirámides, el millonario suizo Bernard Weber organizó un concurso mundial para elegir –mediante sms– las 7 nuevas maravillas. El proyecto, denostado por la UNESCO al considerarlo un mero ejercicio mercantil, al margen de criterios científicos o educativos, concluyó el pasado junio de 2007 y las candidatas ganadoras fueron: la muralla china, la ciudad de Petra (Jordania), el Cristo Redentor de Río de Janeiro, el Machu Pichu, el templo de Cuculcán en Chichén Itzá, el Coliseo y el Taj Mahal.

El Cristo de Corcovado... ¿y esta porquería es una maravilla del mundo?

Aparte de lo que me parezca el concurso, no me convence demasiado la propuesta. El Cristo Redentor es una chorrada escultórica cuyo único mérito es la grandiosidad de sus proporciones. La muralla china es solo una obra de ingeniería –realizada a costa de la vida de muchos trabajadores semiesclavizados– y carece del menor interés artístico. El Coliseo fue un espacio de horror y muerte. El Taj Mahal es un conjunto arquitectónico de grandes dimensiones pero no sé si, arquitectónicamente hablando, es una maravilla… En fin, que no sé si son las obras más apropiadas. De hecho, entre las candidatas descartadas me parece que hay algunas más interesantes (como la ciudad de Angkor en Camboya o la acrópolis de Atenas).

Como por una extraña razón aún no soy Amo Absoluto del Mundo, mis palabras caerán en saco roto, pero YO habría nombrado otras 7 maravillas. A saber:

1. La ciudad de Venecia
2. La acrópolis de Atenas
3. La Capilla Sixtina de Miguel Ángel
4. La ciudad de Petra en Jordania
5. Teotihuacan
6. Machu Pichu
7. Y la ciudad de Angkor por incluir algo de extremo Oriente.

Comentarios: 5 // El último fue de: Marcoticos // Escrito el día: 02:08:2007
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17 // El pueblo judío
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Acabo de leer un libro muy interesante y que os recomiendo: La historia de los judíos, de Paul Johnson. De manera muy amena, Paul Johnson nos narra la historia de este pueblo tan perseguido desde sus orígenes hasta la actualidad. Además de ser bastante objetivo, combina muy bien la narración histórica con el análisis de las propuestas religiosas y filosóficas que han ido configurando el singular mosaico del pensamiento judío. Unas cuantas biografías, como la de Maimónides o Spinoza, terminan de aderezar este libro, que se lee en un periquete a pesar de alcanzar casi las 1000 páginas (en mi edición de bolsillo). Aunque algunos episodios habrían necesitado de mayor profundidad y con algunos pasajes no estoy de acuerdo, en general me ha parecido una gran obra de divulgación.

La sensación que me deja tras su lectura es de una gran tristeza. Durante los últimos 2.000 años, la relación de los gentiles con los judíos ha sido por doquier despreciable, sembrada de odio y violencia, un alarde de estupidez y fanatismo. A lo largo de la historia se han producido muchas matanzas y genocidios –como los perpetrados por los mongoles de Gengis Khan o los Khemeres rojos de Pol Pot, por poner un par de ejemplos– pero lo aterrador de la historia judía es que desde tiempos romanos han sido perseguidos por todas partes, por todas las culturas, por todos los estratos sociales. El Holocausto, el horror más grande del que ha sido capaz el ser humano, no ha sido sino el ¿último? episodio de una larga historia de crímenes cometidos contra los judíos.

Hoy día, la situación parece más tranquila, sin embargo, me parece muy peligroso bajar la guardia. Apenas han pasado 50 años desde que media Europa asesinase o asistiera indiferente al asesinato planificado de casi 7 millones de personas y ya están resurgiendo movimientos antisemitas cada vez más fuertes; eso sin contar con el antisemitismo declarado de algunos Estados musulmanes, como el iraní, que si pudiera echaría directamente bombas atómicas sobre Israel. En España, mismamente, donde no quedan judíos tras la persecución que auspiciaron los reyes católicos, el antisemitismo aún está muy arraigado. Resulta curioso que en este país, donde la izquierda y la derecha están cada vez más polarizadas, la prensa coincida en el tratamiento editorial del conflicto palestino: “unos pobres árabes que sin causa alguna son víctimas de un genocidio por parte de un pueblo desalmado que se ha olvidado de que eran los campos de concentración“. Esta chorrada, esta simpleza de análisis, está mucho más extendida de que podría creerse si nos atenemos a la definición del ser humano como animal racional y, aunque puede explicarse en parte por la distorsión mediática, no hay que olvidar que las mentiras o medio verdades de la prensa no crecen si no encuentran el campo abonado. ¡Pero si hace apenas un par de años surgió en España un movimiento católico pidiendo la beatificación de Isabel la Católica, la misma fanática que permitió que 200.000 judíos cayeran en desgracia!

Solo los atentados de las Torres Gemelas y Atocha creo que están empezando a cambiar un poco la visión española del conflicto palestino y aún así… Basta ver los pañuelos palestinos con que los violentos van a las manifestaciones para comprobar la ceguera que sigue reinando entre la gente de izquierdas al respecto. Ni siquiera el que se haya descubierto que Arafat –asesino confeso que envío a los niños a una muerte segura– fuera un corrupto o que el fundamentalismo esté cada vez más extendido en Palestina ha conseguido que se produzca el mínimo de empatía necesaria para analizar un conflicto de manera objetiva.

Por otro lado, volviendo al libro de Johnson, me pregunto si el antisemitismo, en realidad, no es más que una manifestación de otro fenómeno social característico de muchas culturas: el desprecio al otro, al que no es como yo. A ver si consigo explicarme. En España, al emigrante que no adopta todas las costumbres locales se le trata con desprecio y miedo. No sé en qué porcentaje, pero muchos son los españoles que piensan que los emigrantes son los únicos responsables de cuanto mal sucede en el país (desde la delincuencia hasta el paro, e incluso he llegado a escuchar que traen muchas enfermedades; supongo que tarde o temprano descubrirán que provocan cáncer). En la escala de prejuicios quienes salían peor parados eran los subsaharianos, aunque creo que perdieron el top vilipendios tras el atentado de Atocha. En ambos casos, son personas de costumbres y creencias bien distintas de los españoles. Luego vienen los latinoamericanos, y entre estos se desprecia más a un ecuatoriano, por ejemplo, que a un argentino que hasta en los rasgos físicos resulta más familiar. Lo mismo sucede con la emigración europea y se trata menos mal a un lituano (rubio) que a un exótico rumano (agitanado).

En general, los comentarios contra la emigración suelen ser simplistas, basados en chorradas que no resisten el menor contraste con los datos reales, lo cual permite sospechar que en realidad obedecen a otro impulso: el miedo y el desprecio hacia el otro. Como la emigración masiva es un fenómeno reciente, lo que quizá podría explicar una parte del antisemitismo es que hasta hace poco los judíos eran las únicas grandes poblaciones con costumbres distintas en Europa. De hecho, los gitanos han sido igual de perseguidos y machacados. Dicho de otra manera, no se odia al judío por ser judío, se odia a todos los que no son como yo.

Bueno, me estoy desviando de la cuestión, que no era otra que recomendaros el libro de Paul Johnson, así que corto y cierro con una advertencia para evitar polémicas innecesarias: estoy en completo desacuerdo con muchas actuaciones del Estado de Israel. Creo que está cometiendo grandes barbaridades y que hay otras formas de alcanzar la paz, solo digo que no son los únicos culpables del conflicto.

Comentarios: 3 // El último fue de: // Escrito el día: 02:08:2007
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18 // La caída de Bagdad
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No suele ocurrirme con frecuencia, pero a veces me sucede que un libro que estoy leyendo me gusta tanto que hasta me da felicidad. Es el caso de La conquista de Bagdad, escrito por el periodista estadounidense Jon Lee Anderson y publicado por Anagrama. Con un estilo que recuerda mucho al genial Ryszard Kapuscinski, Anderson nos describe la última guerra del Golfo, que acabó con Sadam Huseyn y dejó Irak hecho un desastre.

Entre otras cosas, resulta muy interesante que no se limita a exponer análisis sobre la guerra, sino que además te va relatando sus propias experiencias en Bagdad y alrededores. De esta manera, creo que los ensayos cobran más valor pues te permiten hacerte una idea mejor, dentro de la distancia, sobre lo que te están contando. Así, por ejemplo, no es lo mismo leer “los chiíes odian a los sunníes" que “tal persona, que desempeña tal cargo religioso, dice que los sunníes tienen la culpa de todo”. De esta manera, puedes interpretar tú mismo un suceso (no es que así se obtenga un juicio más objetivo, pero sí parece más saludable).

En cierta manera, este estilo periodístico me recuerda el caso del antropólogo polaco Malinowski, que en 1922 publicó un libro antológico de la disciplina: Los argonautas del Pacífico occidental. Durante mucho tiempo, este ensayo le valió el reconocimiento de ser uno de los padres de la antropología moderna, sin embargo, cuando su viuda publicó su diario de campo –me parece que en la década de los años 70– se produjo un maremoto en la disciplina. Resulta que el paradigma del buen antropólogo en realidad detestaba a los nativos de Nueva Guinea y muchos de los datos recabados estaban contaminados por sus propios prejuicios. Desde entonces, en la literatura antropológica abundan las referencias al propio proceso interior durante el trabajo de campo, cuyo análisis alcanza en ocasiones incluso mayor valor que en análisis de la sociedad estudiada (es el caso, por ejemplo, del divertido libro, de Nigel Barley, El antropólogo inocente). Este estilo llevado a la exageración, sea en la antropología o en el periodismo, me resulta soporífero. De la serie, no quiero leer una biografía sino la caída de Bagdad. Pero cuando se realiza sin abusar me parece muy sugerente.

Bueno, que me estoy yendo por las ramas. El caso es que te recomiendo que leas este libro de Anderson. Aparte de que me resultó muy entretenido (no pude parar de leerlo casi ni para dormir), te permite hacerte una idea de lo que fue aquella caótica invasión y sus tristes consecuencias, por desgracia aún manifiestas hoy en día en miles de muertos en lo que parece la antesala de una guerra civil.

Comentarios: 2 // El último fue de: pepe // Escrito el día: 01:08:2007
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19 // Vanidades tontas
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En ocasiones, las personas nos enorgullecemos de cosas un poco tontas. Son actividades que hacemos o despreciamos pero que en realidad no suelen ser malas ni buenas en sí mismas, sino que dependen de la manera en que las hagamos. Por ejemplo, todavía hay gente que –en una especie de neoludismo– se enorgullece de no manejar Internet y desconocer la informática más rudimentaria. Esto es absurdo. Si te pasas el día enfrente de un ordenador y no haces otra cosa, pues sí, los ordenadores son malos, pero si los usas en su justa medida resultan muy útiles y entretenidos.

Otra vanidad tonta, de la que yo he pecado alguna que otra vez, es no ver la televisión. Aunque la programación suele ser bastante mala, también es cierto que en ocasiones emiten programas divertidos e incluso didácticos. (Y no hace falta irse a los documentales para encontrar cosas buenas, también hay series que resultan entretenidas y están muy bien hechas, por no hablar de debates, informativos o, incluso, eventos deportivos que vale la pena ver). Como ocurre con los ordenadores, la tele solo es mala si uno le dedica demasiado tiempo en detrimento de otras actividades.

Además, también he sido un tonto vanidoso respecto a los móviles, los coches, el deporte, el campo y los médicos (las pocas veces que he acudido a estos especialistas de la salud ha sido obligado por la gravedad de la dolencia, como cuando me operaron de apendicitis, pero en general siempre he procurado automedicarme).

De entre las vanidades tontas con que me he encontrado en los demás, las que me vienen ahora a la cabeza son el no viajar al extranjero, no leer libros, no ver cine no convencional (como el iraní), y la fidelidad matrimonial… Hay más, que ahora no recuerdo, pero espero que las expuestas valgan como ejemplo para terminar de explicarme.

Durante mucho tiempo me he enorgullecido de no tener un móvil... vaya tontería

 

Comentarios: 1 // El último fue de: Leafar // Escrito el día: 21:09:2007
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20 // Usar la usabilidad
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Dedicado a Zafiro

Imagina que eres un explorador europeo del siglo XVII que andas por Norteamérica. El Oeste se encuentra envuelto por una bruma misteriosa que apenas se está desentrañando paso a paso. Los viajeros más intrépidos, o desesperados, que se han adentrado más allá del territorio desconocido vuelven con anécdotas, leyendas y algunos consejos: parece que tal tribu es amistosa, por allá hay un desierto enorme, casi me ahogo en un río impetuoso… De pronto aparece un tipo, Usability Men se llama, y con voz poderosa y viril les explica a todos los pioneros cómo deben de viajar por aquella terra incognita. El personal escucha con gran atención –la letra con miedo entra– en busca de alguna pista que les permita zambullirse en una novedad desbrozada. Incluso se escucha el ahogado gemido de un orgasmo mal disimulado en un individuo emprendedor que espera hacerse aún más rico en esta aventura. Usability, inmune a la admiración suscitada, sigue pontificando acerca de las maneras de viajar al Oeste. De pronto, un niño se queda atónito por la última máxima de Usability: «debéis llevar 3 cantimploras y media cuando vayáis hacia el suroeste».

–Perdone –interrumpe la criatura–, pero es que hay algo que no entiendo. ¿No sería mejor llevar cuatro cantimploras, si pesan lo mismo?

El público se gira espantado y un ferviente seguidor de Usability le propina dos bofetadas mientras le manda a casa…

Bueno, toda la tontería anterior era para hablar de la usabilidad en Internet, es decir, de la ergonomía de los sitos web, algo sobre lo que hay escrito toneladas de libros y millares de páginas web. Me llama mucho la atención que en un campo tan novedoso como Internet existan ya tantos agricultores avezados. Los doctos en usabilidad hablan con gran seguridad acerca de cómo deben de ser, o dejar de ser, los sitios web y dictaminan sentencias absolutas sobre interfaces y tipografías con una desenvoltura que resulta, cuanto menos, llamativa. La imprenta se inventó hace unos 500 años y todavía los expertos en tipografías no se han puesto de acuerdo en cuales son más legibles, pero se pueden escuchar máximas tipográficas de los advenedizos de Internet sobre que tipo de letra debemos usar en nuestras páginas en aras de la usabilidad (aclaro: todos somos advenedizos de la red, y no lo digo con menoscabo pues respeto y admiro a los advenedizos, yo soy un gran advenedizo de decenas de disciplinas).

Internet es algo nuevo, un territorio por explorar, sin embargo abundan los doctos pioneros que nos dicen cómo debemos manejar nuestras expediciones. ¡Pero si no han pasado ni 10 años desde que la red está funcionando realmente para toda la gente!

Cuidadín: no culpo a nadie, yo mismo me he ganado la vida –como arquitecto de la información o como profesor de diseño web– hablando de usabilidad. Pero, aparte de los casos personales, lo que trato de decir es que no el asunto no está tan claro. Tras casi 10 años de experiencia en el sector, lo único que sé es que no sé nada. Cada web es distinta, presenta sus propias necesidades comunicativas y, por tanto, demanda de interfaces y diseños específicos. Lo que puede no funcionar en un caso, en otro resulta de lo más ergonómico. Cada exploración necesita un tipo de guía, no es lo mismo adentrarse por territorio comanche que por zona sioux; unas provisiones determinadas, una cosa es el desierto y otra el bosque; un tipo de viajeros u otros (“tienes que domesticar al usuario” me decía un experto en usabilidad. Pues no, yo creo que depende de cada caso).

Un gran daño al respecto lo están haciendo los web log. Ahora parece que la única manera de mantener una página personal es siguiendo los criterios funcionales y estéticos de un log, que son, por lo menos, discutibles… Pero de esto ya hablé alguna que otra vez:

Moraleja: modestia, prudencia, escepticismo y tranquilidad. Esto está empezando. Cada paso sienta jurisprudencia y somos mucho dando pasos. Vamos a seguir experimentando poco a poco y cuando ya hayamos probado todo tipo de combinaciones, dictemos sentencias, que como todas serán provisionales.

Comentarios: 4 // El último fue de: zafyro // Escrito el día: 24:08:2007
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