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Novedades: La Teogonia de Hesiodo |
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Pero ¿esto es un web log? | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Bueno, como puedes ver he cambiado por completo el diseño de La Cuarta Pared. De hecho, ha sido tan completo que quizá ya ni parezca un web log. Un detalle que en seguida habrás advertido es que he quitado el calendario. Ahora La Cuarta Pared se divide en bloques de 20 apuntes, que ya no se rigen por el día en que fueron escritos. Esta agrupación está inspirada en la manera en que ordenaban el tiempo las antiguas culturas mesoamericanas. En general, mayas, mexicas, toltecas y demás pueblos precolombinos de Centroamérica manejaban dos calendarios, uno se basaba en el ciclo lunar y el otro en el solar. Para ver cómo funcionaban podemos fijarnos en los que usaban los mexicas (los aztecas). El calendario lunar se denominaba tonalpohualli ("cuenta de los días") y comprendía un año de 260 días (20 meses de 13 días), resultado de combinar una serie de números del 1 al 13 con 20 signos o nombres de días. Cada uno de estos signos estaba dedicado a una divinidad y tenía un profundo significado religioso.
Así, por ejemplo, los primeros 22 días del calendario son: 1 Cipactli, 2 Ehecatl, 3 Calli, 4 Cuetzpallin, 5 Cóatl, 6 Miquiztli, 7 Mazatl, 8 Tochtli, 9 Atl, 10 Itzcuintli, 11 Ozomatli, 12 Malinalli, 13 Ácatl (y aquí concluye la trecena de números), 1 Ocelotl, 2 Cuauhtl, 3 Cozcaquauhtli, 4 Ollin, 5 Tecpátl, 6 Quiahuitl, 7 Xochitl, 8 Ácatl (y aquí concluye la serie de 20 días), 9 Cipactli, 10 Ehecatl, etcétera. De tal forma que hasta que vuelven a coincidir el número 1 con el día Cipactli, es decir, hasta que vuelve a ser el primer día, han pasado 260 días. Cada grupo de 13 días constituía un mes, en el que la conjunción de dioses, astros y metafísicas de todo tipo determinaba que un día en concreto fuera propicio o nefasto para determinada actividad. Aquí vemos una página de uno de estos calendarios adivinatorios, el llamado Códice Borbónico, una verdadera maravilla del arte de los tlacuilo (nombre con el que se designaban a los escribas entre los mexicas).
En la literatura histórica y antropológica especializada abundan referencias a la gran importancia del tonalpohualli en la vida de los mexicas. Según los expertos, no se emprendía ninguna actividad importante sin antes consultar a los sacerdotes: mercaderes, gobernantes, militares y campesinos escuchaban los designios de los dioses antes de hacer nada. Sin embargo, tal vez esto sea un poco exagerado. Los pocos documentos que nos han quedado de los mexicas estuvieron preparados por los sacerdotes o por profesionales afines (gente del círculo de poder). Es normal que ensalzaran su papel en la sociedad, sea en sus escritos, sea en los relatos que hicieron a los cronistas españoles interesados en describir su cultura (como Bernardino de Sahagún). No sé, quizá, efectivamente, fueran muy supersticiosos, pero sospecho que los mercaderes antes escucharían los rumores que traen los viajeros sobre la tranquilidad de los caminos; los campesinos, al saber trabajar la tierra que se transmitía de generación en generación desde la noche de los tiempos; y los militares, a la situación estratégica de la región. Dicho de otra forma: acontecimientos que están más allá del análisis humano, como el futuro devenir de una boda, claro que se pueden encomendar a los dioses, pero el día en que debo plantar la milpa o transportar mis plumas preciosas, quizá sea mejor que me lo fije yo mismo ¿no? En cualquier caso, el tonalpahualli tenía un marcado sentido religioso y adivinatorio. Aunque, no ocurría lo mismo con el calendario solar, que estaba compuesto por 18 meses de 20 días cada uno. Además, cada cinco días constituían una semana. Para completar el año solar, es decir, el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta alrededor del Sol, se necesitan más o menos unos 365 días. Los mexicas, que habían heredado una milenaria tradición astronómica, sabían que faltaban 5 días en su calendario solar para establecer una justa correspondencia (18 por 20 es igual a 360 días), por lo que completaron el calendario añadiendo una mes fatal (el mes de los nemotemi, “días vacíos”) al calendario. Durante ese mes, que duraba tan solo 5 días y algunas horas, había que cumplir un estricto ayuno y abstinencia so pena de las más terribles desgracias. Los años, además, se agrupaban en ciclos de 52 años. Cada uno de estos ciclos se dividía en cuatro trecenas de años. Cada trecena se formaba combinando un numeral del 1 al 13 con uno de los cuatro nombres de años: Técpatl (pedernal), Calli (casa), Tochtli (conejo) y Ácatl (caña). Cada final de este ciclo de 52 años se celebraba un gran ritual que, entre otras ceremonias, incluía la atadura de un manojo de cañas, símbolo que aparece con frecuencia en los códices. Así, por ejemplo, en el Códice Boturini (también conocido como Tira de la peregrinación) podemos interpretar ya algunos signos.
Y llegados a este punto quizá te estés preguntando qué relación existe entre los calendarios mesoamericanos y este web log. Pues la verdad es que ya no me acuerdo. Cuando empecé a escribir este apunte lo tenía muy claro, pero ahora... bueno, cada log tiene 20 apuntes ¿vale con eso? En fin, otro día, más cositas sobre los códices mesoamericanos, y ahora: abrazos, besos y bienvenidas en esta nueva singladura, Marcóticos | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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10 // El último fue de: MM // Escrito el día: 27:05:2009 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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¡Qué vienen los bárbaros! | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Primera parte A principios del siglo V, el imperio romano estaba ya a punto de desmoronarse definitivamente. Las ciudades ya no son seguras, se han convertido en golosas presas para la miríada de pueblos bárbaros que recorren las tierras imperiales a su antojo. Los ricos huyen al campo, donde esperan en sus villas a que concluya el temporal, mientras que los menos pudientes reciben desesperados cada nuevo amanecer, conscientes de que es cuestión de tiempo que una horda de bárbaros se los lleve por delante. Las fuerzas del imperio estaban desbordadas, no había día en que una nueva tribu bárbara no cruzase la frontera para saquear alguna ciudad. En el mejor de los casos, los ineficaces gobernantes conseguían sobornar al caudillo de turno con oro o tierras y ganaban un poco de tiempo antes del siguiente desastre; en el peor, la expedición bárbara concluía su fácil paseo por el mundo civilizado dejando un reguero de muerte, caos y desolación. Hacia el año 396, Teodosio decidió dividir el imperio en dos, con la esperanza de que fuera más fácil contrarrestar las crecientes presiones internas y externas que lo amenazaban: el imperio romano de Occidente, con capital en Roma, y el de Oriente, con capital en Constantinopla. Y quizá ya en el siglo V se podía valorar positivamente aquella medida, pues, aunque el imperio occidental se derrumbaba por momentos, el oriental, cada vez más helenizado, parecía casi fuera de peligro. De hecho, reconvertido en lo que conocemos como imperio bizantino, perduró 1000 años más, hasta mediados del siglo XVI, cuando cayó Bizancio a manos de los imparables otomanos. En el año 410, Alarico, rey de los visigodos, saqueó la misma Roma. Atónitos, los gobernantes se limitaron a trasladar la capital del imperio occidental a Ravena y a seguir enzarzados en las intrigas palaciegas. Tan solo un general, llamado Aecio, consiguió defender el imperio durante un tiempo (de hecho, en 451 le ganó una batalla al mismo Atila, en los Campos Cataláunicos), pero su única recompensa fue morir asesinado a manos del mismo emperador, Valentiniano III, que temía su creciente influencia. En este contexto, irrumpieron los hunos en Europa a principios del siglo V. Al parecer, los hunos eran descendientes de los hsiung-un, un reino colindante con China que había venido a menos. Basaban su economía en el nomadismo pastoral, es decir, estaban siempre en movimiento en busca de los mejores pastos para el ganado. Debían de practicar una especie de religión animista y a los chamanes y adivinadores se les daba gran importancia (por lo menos en tiempos de Atila). Su mejor arma eran la gran movilidad y el dominio del tiro con arco doble a lomos del caballo. Un jinete huno podía recorrer al día grandes distancias sin cansarse y luego entablar batalla provisto de un arco muy elaborado que le permitía tirar hasta 5 ó 6 flechas por minuto sin dejar de cabalgar.
Cuando los hunos llegaron a los confines del imperio se produjo un efecto dominó. Los pueblos bárbaros que hasta el momento vivían tranquilamente por la periferia, como los visigodos, ostrogodos, francos, burgundios, o los alanos, estaban romanizándose y quien más quien menos habían llegado a tranquilos pactos con los romanos. A cambio de proteger las fronteras, el Imperio les daba dinero y tierras en las que asentarse. Pero cuando llegaron los abuelos de Atila y sus guerreros estalló el caos. Algunos pueblos bárbaros se unieron a los hunos (de la serie “si no puedes con tu enemigo, únete a él”), otros plantaron la batalla y fueron destrozados (caso de los burgundios), y el resto, sencillamente, huyó escopetado hacia el interior del imperio romano, pues los decadentes legionarios resultaban mucho menos peligrosos que esos nómadas sedientos de sangre, oro y esclavos. Durante casi 30 años (c. 430-455), los hunos dominaron el norte de Europa sin más problemas que sus propias tendencias centrífugas (en cuanto un caudillo no era pagado por el rey de los hunos o se pensaba lo bastante fuerte, surgían disputas) y durante todo este tiempo organizaron varias expediciones de saqueo. Una de ellas fue contra la ciudad de Aquileia, cerca de la actual Venecia y de Ravena, donde por entonces se encontraba la capital del imperio occidental (Roma se había abandonado a su suerte). De hecho, Venecia nació de este maremágnum sanguinolento.
Por entonces, la laguna veneciana era un conjunto de islotes empantanados, separados de la costa por un buen trecho, sembrado de peligrosas corrientes, que sorteaban sin dificultad los pescadores de la zona. Tal y como se estaban poniendo las cosas en tierra firme, los paisanos de las aldeas costeras –entre los que había agricultores, comerciantes, artesanos y, claro está, pescadores– decidieron reasentarse en aquellos islotes, ya que parecen menos molestos fangos, bestezuelas y mosquitos que bárbaras hordas con ganas de rebanar cabezas. Poco a poco, fueron talando bosques y construyendo nuevos islotes (rellenando con tierra y piedras cercados de madera). Así, mientras en la península italiana se vivían guerras y terremotos políticos, en las islas venecianas se fue desarrollando una floreciente cultura urbana que, hacia el siglo X, se consolidó definitivamente como una de las grandes referencias culturales, económicas y políticas de Europa. Pero volvamos con nuestros bárbaros. La historia del imperio romano de Occidente concluyó en el año 476, cuando un rey de la tribu ostrogoda de los hérulos llamado Odoacro depuso directamente al último emperador romano, Rómulo Augusto, y se proclamó rey de Italia. Los gobernantes romanos, que habían manejado durante siglos la situación política internacional para controlar un imperio colosal, habían sido incapaces de superar sus intrigas y ambiciones en aras de la salvación a largo plazo. No sé si aquel colapso fue lo mejor que podía haber ocurrido. Los romanos me parecen un pueblo brutal que, salvo algún que otro intelectual, parecen tan solo interesados en los juegos (es decir, en ver morir a la gente de las formas más espantosas en la arena del circo) y en conseguir el mayor número posible de esclavos. De todas maneras, largas fueron las sombras que arrojaron los reinos bárbaros que surgieron después, y quizá el imperio romano podría haber evolucionado hacia un sistema más razonable y respetuoso con los derechos humanos… Segunda parte Y, tras esta larga introducción, aquí va un poema fascinante del genial Kavafis (1863-1933). Esperando a los bárbaros Entre otras lecturas que se pueden hacer de este formidable poema, me gustaría ahora que reflexionáramos sobre la necesidad de buscarse enemigos. En general, abundan los análisis políticos que explican determinada situación por la necesidad de encontrar enemigos con los que justificar los propios desastres. La demonización del Islam por parte de Estados Unidos constituye un claro ejemplo al respecto, aunque también ocurre lo contrario (en los países islámicos se culpa a Occidente de cuanto mal los aqueja). Otros casos similares los encontramos entre algunas personas de izquierda y la globalización, los nacionalistas y el resto del Universo, la Iglesia y los gobiernos laicos, etcétera. Lo curioso es que parece más fácil analizar las estrategias demonizantes de las instituciones y los gobiernos que las propias. De hecho, me llama mucho la atención la facilidad con que la gente busca enemigos con los que compartir su vida cotidiana. Trataré de explicarme: en los lugares de trabajo, por ejemplo, abundan todo tipo de bandos enfrentados. En ocasiones, estos bandos se forman por afinidades personales, pero también suelen constituirse por puestos profesionales. Así, tenemos a camareros enfrentados a cocineros, maquetistas o diseñadores contra editores, comerciales contra productores, alumnos contra profesores, jefes contra subalternos, etcétera. En la esfera doméstica se reproduce el mismo horror y una vez más se organizan bandos enfrentados, ya sea por generaciones, sexo o consaguinidades. Algunas personas han exagerado tanto esta tendencia a vivir enfrentados que se pasan el día crispadas, despotricando a diestro y siniestro, urdiendo maniobras y discursos con los que afirmar su relación de poder… Buf, la verdad es que semejante estado de batalla perpetua me resulta soporífera. Quizá sea por mi incapacidad para sentir rencor, quizá sea mera ingenuidad, pero me disgusta en gran medida enfrentarme a una persona durante más de un instante. Claro está, hay gente que no me resulta simpática, pero en esos casos me limito a ignorarla. Ojo, con lo anterior no quiero decir que debamos dormirnos en los laureles mientras llegan los bárbaros sino todo lo contrario. Precisamente, lo que debemos hacer, y esta es la lectura que hago del poema, es trabajar bien lo de dentro para que estar preparados cuando lleguen los bárbaros. Si uno desperdicia sus energías en magnificar al enemigo, en buscarse un enemigo, al final acaba vacío, con unos intereses vitales tan paupérrimos como el disfrutar de las desventuras ajenas…En suma, primero construyamos y luego ya veremos si vale la pena destruir algo.
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3 // El último fue de: marcóticos // Escrito el día: 03:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Max revisitado | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Una ventaja muy interesante de tener mascotas virtuales es que pueden vivir durante años sin necesidad de tus cuidados. Yo tengo dos que de tan descuidadas se me están asilvestrando: una es sir Geofrey, el último koala templario, al que dejé en los infiernos hará unos meses, y otra es Max, un camaleón fatal que trabajaba en un consultorio metafísico hasta que se hizo marinero. Max nació justo cuando estaba empezando a estudiar informática, el programa Flash en su versión 4, allá por el añó 2002. Ordenando copias de seguridad, encontré un ejercicio zen del consultorio de Max que consistía en correr una carrera de 100 metros. Aunque el diseño es un desastre, me sigue haciendo gracia el concepto. Si por una casualidad conseguías ganar a Max, lo que no era fácil, el traicionero camaleón se enfada y... (para saber lo que ocurría debes ganarle y luego leer la moraleja).
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Necro Log | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Pues no sé en qué andaría yo pensando que así sin darme ni cuenta he preparado un necrologizador...
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5 // El último fue de: Marcóticos // Escrito el día: 12:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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El ocaso de los ídolos | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Terminé de leer hace unos días una biografía de Groucho Marx, escrita por Stefan Kanfer y publicada por RBA. En la historia de este gran cómico hay momentos muy emocionantes, sobre todo al principio de su carrera. Los Marx eran una familia judía de escasos recursos económicos y parecía que los hijos iban a terminar canallas y delincuentes. Sin embargo, gracias a la voluntad materna y el arrojo de Groucho encauzaron sus vidas en el mundo del espectáculo. Y también me gustó saber que Groucho se opuso al Comité de Actividades Antiamericanas del fanático de McCarthy, a pesar de que no estaba nada de acuerdo con el comunismo. La parte triste es que, según cuenta Kanfer, Groucho seguía siendo Groucho después del espectáculo, es decir, un tipo inteligente que se mofaba de los demás, sobre todo de las chicas. Teniendo en cuenta que 3 de sus 4 mujeres, además de su hija, tuvieron graves problemas con el alcohol, quizá la acusación tenga fundamento. Yo he conocido a personas así -inteligentes y cínicas- que pensándose graciosas tienden a burlarse de los demás y, la verdad, es que me parecieron al final verdaderos cretinos. La inteligencia debe ser una herramienta para sacar lo mejor de la gente, no para nutrir el ego mediante el escarnio de los que somos de menor entendedera o (in)voluntariamente ingenuos. Reírse de los ataques marxianos a Margaret Dumont (la mujer corpulenta de las pelis de los Marx) en pantalla está bien, pero en la vida real me parece espantoso. Hala, he dicho.
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4 // El último fue de: Marcoticos // Escrito el día: 16:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Adios a las ranas | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Mi amigo Leafar es un fotógrafo formidable. Una de sus últimas fotos es de una preciosa rana:
En la actualidad, se calcula que casi un tercio de las especies de anfibios del planeta está a punto de extinguirse, sobre todo a causa del calentamiento global (sus hábitat naturales se secan). Los anfibios son las criaturas terrestres más antiguas de la historia de los vertebrados. Estaban aquí antes de que aparecieran el ser humano, los mamíferos y hasta los dinosaurios. Ale op: 200 añicos de revolución industrial y a tomar vientos millones de años de evolución. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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4 // El último fue de: Teresa // Escrito el día: 26:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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La gran pregunta | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Pero la verdadera pregunta es ¿quién fue Pedro Alcántara Corrales?
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1 // El último fue de: Pedro Alcantara Corrales // Escrito el día: 14:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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La Teogonía de Hesíodo | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
He preparado una pequeña guía para leer la Teogonía de Hesíodo, que, como sabes, fue una de las primeras recopilaciones sistemáticas que intentaron hacer los griegos clásicos de su maremágnum mitológico. Supongo que así sin más puede resultar soporífera, pero si la utilizas como guía de la Teogonía quizá te resulte interesante. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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2 // El último fue de: Marcoticos // Escrito el día: 16:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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A mí no me engañas | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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2 // El último fue de: Marcoticos // Escrito el día: 21:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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En cambio, yo suspendí | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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1 // El último fue de: Leafar // Escrito el día: 23:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Arquitectura soviética | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
En una web muy interesante -Tecnologías obsoletas-, que mantiene Alejandro Polanco, conocí una web chulísima en la que se recogen algunos de los proyectos más descabellados de la aquitectura soviética. Delirios megalomaniacos nunca realizados que habrían ensombrecido la mismísima muralla china. Para que te hagas una idea, aquí está un proyecto de 1934: el palacio de los soviet. Pulsa en la imagen para conocer la web (Unrealised Moscow)
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1 // El último fue de: Rafa // Escrito el día: 23:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Paranoia | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Sé que está ahí, acechando detrás de la pantalla. En cuanto deje de escribir y le dé la espalda saltará sobre mi cuello, pero quizá pueda apagar a tiempo el monitor...
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3 // El último fue de: Marcóticos // Escrito el día: 25:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Juegos | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Los niños juegan al fúbol bajo la atenta mirada de Dios
Pero si prefieres jugar a algo realmente divertido, no te pierdas la propuesta de Roser por la adecuación del diccionario a los tiempos modernos. El juego consiste en fundir palabras y encontrar nuevos significados.
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Una cita interesante | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Robert Louis Stevenson. Un humilde reproche, publicado en Memorias del olvido. Siruela. Madrid, 2005. En mis manos gracias a Ana. «Ningún arte puede «competir con la vida» y salir vencedor; y el arte que intente hacerlo está condenado a perecer montibus aciis. La vida se despliega ante nosotros acompañada de los más variados y sorprendentes meteoros; atractiva al mismo tiempo para la vista, para el oído, para la mente –donde nace el asombro-, para el tacto –tan emocionante y delicado-, y para el estómago –tan imperioso cuando tiene hambre–. Combina y emplea en su manifestación el método y el material, no sólo de un arte, sino de todas las artes. La música sólo es una nimiedad arbitraria hecha con algunos de los majestuosos coros de la vida; la pintura sólo es una sombra de su desfile de luz y color; la literatura sólo refleja pobremente esa riqueza de incidentes, de obligaciones morales, de virtud, de vicio, de acción, de extasis y agonía de los que está repleta. «competir con la vida», cuyo sol no podemos contemplar, cuyas pasiones y enfermedades nos consumen y nos matan –competir con el sabor del vino, con la belleza del alba, la quemazón del fuego, la amargura de la muerte y de la separación–, he aquí una proyectada ascensión al cielo; he ahí unos trabajos para un Hércules con chaqué, armado con una pluma y un diccionario para describir las pasiones, armado con un tubo de pintura blanca como la nieve para pintar el retrato de un sol insufrible. Ningún arte es veraz en ese sentido: ninguno puede «competir con la vida», ni siquiera la Historia, construida sin duda a partir de hechos indiscutibles, porque esos hechos están desprovistos de su viveza y agudeza; así que, incluso cuando leemos sobre el saqueo de una ciudad o sobre la caída de un imperio, nos sorprendemos y alabamos justamente el talento del autor si nuestro pulso se acelera. Y reparad en una última diferencia: ese aceleramiento del pulso es, casi en todos los casos, puramente agradable; esas reproducciones fantasmales de la experiencia, incluso cuando más intensas son, trasmiten un claro placer, mientras que la experiencia real, en el puente de mando de la vida, puede torturar y matar. »¿Cuál es, pues, el objeto, cuál el método, de un arte, y cuál la fuente de su poder? El principal secreto es que ningún arte puede «competir con la vida». El único método del ser humano, en la reflexión y en la creación, es entrecerrar los ojos al resplandor y a la confusión de la realidad. Las artes, como la aritmética y la geometría, no miran a la naturaleza basta, colorida y movediza que pisamos, sino que miran hacia una abstracción imaginaria. La geometría nos habla de círculos, algo nunca visto en la naturaleza; si le preguntamos sobre un círculo verde o un círculo de hierro, se queda callada. Lo mismo sucede con las artes. La pintura, al comparar apenada la luz del sol y el blanco de la nieve, abandona la verdad del color, del mismo modo que había abandonado el relieve y el movimiento, y, en lugar de competir con la naturaleza, produce un esquema de colores armoniosos. La literatura, sobre todo en su estado más típico, el estado narrativo, huye de forma similar del desafío directo y en su lugar persigue un objetivo independiente y creativo. Cuando imita, no imita la vida sino al discurso: no los hechos del destino humano, sino el énfasis y las omisiones con que el actor humano los cuenta…» Pues no sé, ¿tú qué piensas?
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4 // El último fue de: Marcoticos // Escrito el día: 29:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Psicoanalista | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Durante mucho tiempo he pensado que mi trabajo, psicoanalista, era muy interesante. Además de sentirme útil por aliviar la pesadumbre ajena, aventurarme por los vericuetos del pensamiento siempre me ha resultado fascinante. Modestia aparte, creo que era bastante bueno. Neurosis, paranoias, miedos ancestrales y represiones enquistadas: con la precisión de un cirujano terminaban por ser extirpadas de las vidas de mis pacientes. Sin embargo, desde que él entró por la puerta de mi consulta, toda mi seguridad en mí mismo se ha ido diluyendo irreversiblemente. Ahora, cuando no han pasado ni 3 meses desde aquella primera sesión, siento que estoy a punto de derrumbarme. Lo siento, pero no aguanto más. Mentira tras mentira, engaño sobre engaño, me ha acorralado hasta el precipicio del desconcierto, ¡hasta el abismo de la incertidumbre! Al principio parecía sincero, por lo menos cuando me explicaba la confusa relación con su padre y con su hermano. No hacían falta ni mi doctorado ni mis 15 años de experiencia profesional para comprender que estaba deshecho por los celos, por la envidia cainita. El padre siempre había preferido al menor de sus hijos, al que nunca se equivoca, al que todo el mundo adora por linaje y por encanto. Por el contrario, para el mayor todo habían sido varapalos, jamás una palabra amable, un intento de comprensión. Es lógico que hiciera aquellas travesuras para llamar la atención de su padre, que ni siquiera se apiadó de él cuando se marchó de casa. ¡Es más! Aquello supuso la ruptura definitiva entre ambos. Solo, tan solo, despreciado por doquier, acusado de cuanto mal ocurría a su alrededor ¿cómo no iba a terminar desquiciado? Sin embargo ahora sé, y esto es lo único que de verdad sé con certeza, que todo eran mentiras, que desde el principio me estaba ocultando algo. Pero ¿para qué me iba a mentir a mí, a su psicoanalista? ¿Es que acaso Lucifer, Satán, Belcebú, o cómo quiera que se llame, todavía no se ha dado cuenta de que yo soy su última esperanza? | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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7 // El último fue de: Marcóticos // Escrito el día: 26:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Tortugas intrépidas (1) | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
En México, varias especies de tortugas marinas (entre ellas la golfina, la carey y la laúd) están a punto de extinguirse a causa de la absurda suposición de que sus huevos poseen propiedades afrodisiacas. A modo de viagras, algunos mexicanos se atiborran a tortillas de tortuga antes de aventurarse por los dominios de Afrodita. Asociaciones ecologistas han lanzado una campaña publicitaria para salvar estas especies que ya vivían en la Tierra hace 150 millones de años:
Si te interesa el tema, puedes consultar la web:
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Las guerras dan miedo | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Hace unos 4 ó 5 meses, Tuncahuan, ViVoBoy y yo, es decir, Marcóticos, preparamos un vídeo en el que había un pasaje dedicado a la guerra. En estos días que se habla de cerrar Guantánamo, ahí va dedicado a todos los que padecen la ceguera moral de los gobernantes. (Te aconsejo que lo veas con los altavoces altos. Si quieres descargarlo, es decir, grabarlo en tu ordenador, pulsa el segundo enlace. Las guerras dan miedo
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4 // El último fue de: Marcóticos // Escrito el día: 19:07:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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El Cochino da Vinchi | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
En Marcos 5 podemos leer como Jesús andaba por tierras de los gerasenos cuando vio a un hombre que se le acercaba enloquecido. El hombre estaba poseído por un espíritu impuro y no conocía sosiego. Cuando llegó hasta donde estaba Jesús se echó a sus pies y le pidió que terminara con su tormento. Entonces Jesús expulsó al espíritu del cuerpo del hombre y le preguntó su nombre. –Legión me llamo –dijo el espíritu maligno–, porque somos muchos y ahora te pido por favor que no nos expulses de esta región. Mira, allí hay una piara de cerdos, ¿qué te parece si nos metemos en su cuerpo y no nos castigas más? Está bien, –respondió Jesús, que no era nada rencoroso. Y así los 2000 espíritus salieron volando y se metieron en el interior de los cochinos, pero los pobres animales enloquecieron en cuanto se sintieron poseídos y se lanzaron corriendo hasta un precipicio, desde donde se arrojaron al mar. Los espíritus, que no sabían nadar, se murieron uno tras otro ahogados en las saladas aguas. Esta historia se lleva repitiendo desde hace casi 2000 años y hasta el momento nadie ha descubierto los misterios que encierra; pero yo, el profesor Fernando das Montes Trasnochados, estoy dispuesto a llegar al fondo del asunto. Muchas son las preguntas que claman por una respuesta: ¿por qué Jesús no se apiadó de los cerdos? ¿Quizá porque le recordaban a alguien? ¿A alguien muy cercano? ¿Tal vez a él mismo? ¿Pudiera ser, entonces, que Jesús fuera un cerdo? ¿Deberíamos, por tanto, cambiar la ostia consagrada por una loncha de mortadela? Muchos son los grupos interesados en que deje de investigar. Pero, pase lo que pase, aunque me cueste la vida, pienso llegar hasta el final.
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5 // El último fue de: Marcoticos // Escrito el día: 29:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Saltimbanquis | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Me gustan mucho los saltimbanquis callejeros. La calle es un espacio de encuentro que resultaría aún más interesante si estuviera sembrado de músicos, actores, cuentacuentos, titiriteros, artistas circenses y demás profesionales de la imaginación.
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Asterión | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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1 // El último fue de: // Escrito el día: 31:05:2006 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Más páginas... | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Poco a poco... aquí iré poniendo más cosinas. |
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